Viernes 08 de Mayo de 2009
El italiano Arturo Luglietto, detenido en Nápoles el viernes pasado como importador de la cocaína, supo vincularse con el ambiente del espectáculo para la producción de conciertos musicales en Paraguay. Ayer, fuentes de la investigación aseguraron en ese sentido que en 2005 llevó a ese país al cantante mejicano Juan Gabriel. Fue por aquel momento que se asoció con el ex diputadol del partido Colorado Angel Barchini, quien se mostró interesado en contratar a la cantante colombiana Shakira, pero los números no cerraron y el plan se esfumó. Tras el fracaso, Barchini acusó al italiano de haberlo estafado en 60 mil dólares, suma que presuntamente había invertido para el arribo de la artista colombiana.
En 1994, Luglietto ya había tenido su primera experiencia con la organización del concierto de su connacional Eros Ramazzotti, pero el show fue un chasco ya que no contó con la cantidad de público esperado. En esa oportunidad el empresario llevó a Paraguay equipos imponentes de audio y luces en los que luego habría contrabandeado pieles de animales silvestres de la zona. A raíz de ese caso hubo una investigación judicial pero el narcotraficante logró zafar gracias a sus influencias.
Gustos exóticos. Diez años después, la Secretaría de Ambiente paraguaya halló en poder de la entonces esposa del italiano, Andrea Fernández Molinas, 712 plantas nativas y exóticas —palmácea, pindó, palo borracho, entre otras— colocadas en siete contenedores que estaban listas para su exportación a países europeos. Tampoco fue involucrado en el caso.
Siempre vinculado a objetos de la naturaleza, Luglietto fue detenido el viernes junto con otras seis personas por la Guardia de Finanza de Nápoles, en Vado Ligure, por el hallazgo de los 250 kilos de cocaína. El cargamento iba oculto dentro de los troncos de plantas tropicales —samú— que fueron extraídos en Paraguay.