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Un informe privado asegura que la inflación empezó a desacelerarse

En los últimos seis meses se observa una clara desaceleración del ritmo de inflación, que en términos anualizados pasó del 67,7% de enero al 22,4% en noviembre. 

Lunes 08 de Diciembre de 2014

La inflación de noviembre fue de 1,7%, menor a la experimentada un año atrás, en el marco de una clara desaceleración. Así lo registró el relevamiento mensual del estudio Bein & Asociados, que prevé que la suba acumulada de precios en 2014 será del 32,5%.

   El centro de estudios que conduce el economista Miguel Bein se ubica lejos de las previsiones que alimentan el IPC que difunden los diputados opositores pero también se diferencia de la que difunde el Indec. En el primer caso, se habla de un aumento acumulado de precios del 40%; en el segundo, de 24% ó 25%.

   Para Bein, en los últimos seis meses se observa una clara desaceleración del ritmo de inflación, que en términos anualizados pasó del 67,7% de enero al 22,4% en noviembre. Este movimiento “se explica en gran medida por la dinámica del dólar comercial, con la devaluación brusca de fin de año y el freno en los últimos meses”.

   La inflación de noviembre fue 0,8 punto porcentual que la del mismo mes del año pasado. Además de los factores macroeconómicos, comienzan a tallar las comparaciones con los meses del año pasado en que el ex secretario de Comercio Guillermo Moreno liberó los precios y los empresarios comenzaron un feroz proceso de remarcación para anticiparse a un nuevo acuerdo de precios y fogonear las expectativas que terminaron en la devaluación de enero.

   El Relevamiento de Precios Minoristas (RPM) del estudio Bein reveló una inflación anualizada de 51,7% en el primer trimestre y del 29,4% en el tercer timestre. “Con el dato de noviembre acumula en once meses una suba de 29,5%, para fin de año proyectamos un aumento de 32,5%, consistente con un aumento de 2,3% mensual para diciembre, que contrasta con un aumento muy alto en el mismo mes del año pasado”, señala.

   Esta proyección, agrega, “es consistente con un dólar oficial de 8,70 pesos a fin de año, sin aumentos tarifarios de relevancia ni reapertura generalizada de paritarias, aunque con algunos sectores entregando bonos a fin de año”.

   El informe explicó que al ancla cambiaria se sumaron tres factores adicionales para explicar la desaceleración en el margen de la inflación: el congelamiento de las naftas; la caída de las expectativas de devaluación, “que en conjunto con restricciones de dólares algo menores a los importadores incentivaron el desame de stocks”, y la caida en la brecha cambiaria.

   La suba del RPM de noviembre fue impulsada principalmente por los capítulos de equipamiento del hogar (4%), vivienda (3,3%), salud (2,8%) y esparcimiento (2%). Por debajo del nivel general se ubicaron alimentos y bebidas (1,6% mensual), bienes y servicios varios (1,3%), indumentaria (1,1%) y educación (0,2%). Transporte y comunicaciones no registró variación. Dentro de los rubros que encabezaron las subas, el capítulo de alquileres registró un incremento de 2,6%.

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