Jueves 09 de Diciembre de 2010
Un total de 81 reos fallecieron ayer y otros 14 resultaron gravemente heridos en un incendio provocado en principio por una riña en la cárcel de San Miguel, en Santiago de Chile.
Cientos de familiares rodearon el penal en pocas horas y varios de ellos intentaron ingresar al recinto, en medio de llantos, desmayos y agresiones a las autoridades.
"Dígannos qué pasó, quiénes están vivos", clamaron varias mujeres en las afueras del penal.
"La situación penitenciaria en Chile no resiste más (...) el hacinamiento supera el 70 por ciento", reconoció el presidente trasandino Sebastián Piñera, anunciando la construcción incluso de cárceles de emergencia para el futuro.
"No podemos garantizar que el número de muertos no aumente", añadió el mandatario, que había cifrado en 83 los fallecidos, información corregida después por Gendarmería (policía de prisiones).
El ministro de Salud, Jaime Mañalich, indicó que de los heridos graves, varios presentan quemaduras de la "vía aérea", lo que hace "incierto" su futuro y llamó a la calma.
"Están todos estabilizados y conectados a respiración mecánica", añadió el director de la Posta Central, Emilio Villalón, recinto que recibió a cinco de los heridos más graves.
Posteriormente, los familiares fueron llamados uno a uno para ser informados de la muerte de sus parientes. A pocos metros, vehículos de la morgue aguardaban los cuerpos.
Sería por una riña. La tragedia, que obligó a evacuar a 200 reos, comenzó presuntamente por una pelea entre internos rivales en el cuarto piso de la torre 5 del penal y el fuego demoró sólo tres minutos en expandirse.
La presencia de apenas seis guardias dificultó la evacuación de los internos. De hecho, el presidente nacional de los guardias de prisiones, Pedro Hernández, dijo que era un crimen que tan pocos hombres cuidaran a 1.960 reos y acusó al gobierno de no escuchar sus reclamos.
Hernández además rechazó las acusaciones de que la policía de prisiones no avisó rápido a bomberos, ahondando la crisis. "Actuaron casi como héroes, salvaron a más de 60 reos", dijo. Pero el mismo Cuerpo de Bomberos comunicó después que el alerta del incendio fue recibido por el llamado de uno de los reos del penal, quienes también acusaron a los guardias de no ayudarlos a salir de las celdas.
"No dejaron ingresar de inmediato a los bomberos, esperaron a que llegaran los comandos antimotines", reclamó un testigo. "Primero nos golpearon", acotó un reo desde un celular a la televisión estatal. (DPA)
Escalera caliente
Los parlamentarios chilenos Alejandro Navarro y Hugo Gutiérrez relataron ayer la situación que se vivió dentro de la cárcel de San Miguel tras el incendio y dijeron que los reos no pudieron librarse del fuego debido al calentamiento de las barras de metal de las rejas y escaleras del penal. “Una escalera caliente, humeante, les impidió salir (...) muchos murieron tratando de escapar”, relató Navarro, senador del partido Movimiento Amplio Social. “Los reos escribieron de su puño y letra su nombre y nos pidieron que se los entregáramos a sus familiares”, agregó Navarro.