Un hospital fantasma
El 4 de enero llevo de urgencia a mi madre, quien padece un problema coronario, descompensada al Samco 50 de la “ciudad” de Arroyo Seco para que la atienda un cardiólogo. Luego de dos horas de espera entre hormigas...

Martes 11 de Enero de 2011

El 4 de enero llevo de urgencia a mi madre, quien padece un problema coronario, descompensada al Samco 50 de la “ciudad” de Arroyo Seco para que la atienda un cardiólogo. Luego de dos horas de espera entre hormigas que salían de las paredes caminándome por la espalda y rastros de materia fecal en el piso, nos avisan que el cardiólogo está de vacaciones. Y como si fuera poco tuvimos que esperar 45 minutos para que llegue el médico de guardia. Ese mismo día la secretaria dio turnos desde las 6 de la mañana para cardiología, por lo cual muchas personas pasaron horas esperando inútilmente ser atendidas. Este es un ejemplo de la desidia con que se manejan las cosas en ese hospital. Un hospital sin médicos, sin sala de partos, sin quirófano, con una ambulancia sin el equipamiento necesario para traslados de urgencia. Un hospital “público” que cobra los análisis de sangre un 20% menos que un laboratorio privado. Los que por distintas circunstancias de la vida no podemos acceder a una obra social o prepaga nos sentimos burlados y humillados. Lamentablemente la mayoría de la gente que llega al hospital no sabe leer ni escribir, o en muchos casos desconocen sus derechos y vuelven a sus casas con la ilusión de ser atendidos la próxima vez en condiciones paupérrimas. Al director y a todo el personal de dicho nosocomio les tengo una noticia: con la salud de la gente no se juega. Si no están capacitados para desempeñar sus respectivos cargos con seriedad y responsabilidad, renuncien. Al intendente de Arroyo Seco doctor Darío Gres le pido que se preocupe e intervenga en esta problemática; al ministro de Salud de la provincia doctor Miguel Angel Capiello le exijo que cumpla con su función y ejerza el control de la “gestión” sanitaria. Y a nuestro gobernador Hermes Binner, a quien apoyé en su momento con mi voto, le pido que tome medidas concretas para solucionar esta demanda tan postergada que tiene mi ciudad. No nos saque la última cuota de dignidad que nos han dejado.


Mara Marrone