Lunes 23 de Enero de 2012
Gail Glaenzer aún no puede creer que su novio se haya disparado un clavo en el cráneo sin percatarse de ello, y mucho menos que haya publicado una imagen de rayos X en Facebook mientras iba en la ambulancia que lo trasladó de un hospital a otro para someterlo a una cirugía.
Sin embargo, la mujer bromeó sobre el asunto el viernes, un día después de que los médicos le sustrajeron a Dante Autullo el clavo de 8,25 centímetros que él, por accidente, se introdujo en el cerebro.
"Dante dice, «Quiero hacer un collar con esto»", dijo Glaenzer, sentada en el vestíbulo del Centro Médico Advocate Christ, donde Autullo, de 32 años, fue internado en buenas condiciones en la unidad de terapia intensiva. La mujer seguía sin creer cuán afortunado era el padre de sus cuatro hijos con quien vive en Oak Lawn, una villa ubicada en el condado de Cook en el estado estadounidense de Illinois .
"Se siente bien. Podía mover todos sus miembros, habla normalmente, recuerda todo", dijo Glaenzer, de 33 años. "Es asombroso, un milagro".
Autullo estaba en su taller el martes de la semana pasada utilizando su pistola de clavos, cuando la herramienta dio un culatazo cerca de su cabeza, dijo Glaenzer.
El hombre pensó que la pistola de clavos había golpeado su cabeza, pero se dio cuenta luego de que el sensor de la pistola, al entrar en contacto con su cabeza, reconoció un área plana y se disparó. Aunque hay nervios sensibles al dolor en el cráneo de una persona, no hay ninguno dentro del cerebro.
"Yo lo vi cuando llegó a casa, y parecía como si (su cabeza) tuviera una cortada", dijo la mujer.
Autullo le explicó a su pareja que al parecer un clavo le había "rozado la cabeza, junto a la oreja". La mujer simplemente limpió la herida con agua oxigenada.
Ninguno de los dos pensó mucho al respecto, y Autullo siguió con su día. Incluso paleó un poco de nieve. Pero al día siguiente, se despertó de una siesta y sintió náuseas.
Glaenzer sintió que algo andaba mal y le sugirió a Autullo que fueran al hospital.
Al principio Autullo se rehusó, pero accedió el miércoles, luego de que recogieron a un hijo del colegio.
Un par de horas después se le tomó una radiografía, la cual reveló la presencia del clavo, a la mitad del cerebro. Los médicos le dijeron a la pareja que el clavo quedó a milímetros de la zona del cerebro que controla las funciones motoras.
El portavoz del hospital Mike Maggio dijo que la cirugía llevó dos horas y la parte del cráneo que se removió para la operación fue reemplazada por una malla de titanio. El cirujano no quiso poner de vuelta la parte del cráneo por temor a que se hubiera infectado con el clavo.