Un hombre que vivió en conflicto con la ley

Sábado 13 de Marzo de 2010

En sus 36 años de vida, Juan Alberto Bustos se encontró varias veces rindiendo cuentas por problemas con la ley y en dos ocasiones fue condenado. La pena definitiva se la fijaron en 2004: cuatro años de prisión que cumplió en el penal de Coronda, donde se volcó al culto evangélico, y de donde salió en 2006.

Uno de los hechos que lo confinaron tras las rejas ocurrió la tarde del 23 de diciembre de 2002, en Ecuador y pasaje 6 de Diciembre. Allí disparó seis o siete veces contra una pareja que charlaba en la esquina. Eran Osvaldo B., quien resultó herido en una pierna y María S., con una lesión en el cuero cabelludo. Cuando la policía llegó ambos sindicaron al Chaperito como autor de los disparos.

Pero luego desmintieron sus afirmaciones y Osvaldo B. se mudó a Santa Fe: “Yo le tengo miedo a Chaperito, quiero salir de esta situación sin comprometer a mi familia”, dijo a los jueces. En tanto, María S. admitió que no quería sindicar a Bustos porque éste la había ayudado tras el ataque con los gastos de la atención médica.

Ante el retroceso de víctimas y testigos, Bustos fue absuelto. Pero en agosto de 2004 la Sala III de la Cámara Penal revisó el fallo y lo condenó a 1 año y 6 meses de prisión. A esa pena le sumaron una a 3 años en suspenso que registraba por un robo agravado. Por ser reincidente, cumplió las dos sanciones entre rejas, unificadas en 4 años.

Cuando fueron a buscarlo para enviarlo a prisión, Bustos sumó una jugosa anécdota a su biografía: les exhibió a los policías la copia de un recurso de hábeas corpus y les dijo que eso lo dejaba a salvo del arresto. Sin embargo, desde Tribunales se informó que tal papel no existía, que Bustos había mostrado un recurso trucho y que por lo tanto debían volver tras él.

Eso ocurrió el 5 de septiembre de 2004, cuando fueron a buscarlo a su casa y lo sorprendieron escondido detrás de un auto en una vivienda vecina.

Tras su regreso al mundo libre, Bustos volvió a tener tropiezos con la ley. En mayo de 2007 fue detenido por el robo a la whiskería Quo Vadis, del acceso norte a Zavalla, donde cuatro ladrones le sustrajeron al dueño 500 pesos, dos juegos de llaves de su casa y un Peugeot 407. “Conozco a los ladrones. Me van a robar mi casa”, alertó el dueño del burdel a la policía, que lo trasladó hasta su departamento del barrio rosarino de Pichincha. Allí, en el palier, fue detenido un hombre de 36 que señaló a Bustos como su cómplice. El Chaperito estuvo un mes preso por el asalto y fue desvinculado. Luego fue incriminado en un hurto. Esa era la única causa que tenía abierta antes de su violento final.