Un histórico desfile de mil barcos en honor a la reina de Inglaterra
Londres.— La reina Isabel II de Inglaterra protagonizó ayer uno de los actos centrales por las celebraciones su 60º aniversario en el trono con un majestuoso desfile naval de mil barcos en el río Támesis, a una escala no vista en 350 años.

Lunes 04 de Junio de 2012

Londres.— La reina Isabel II de Inglaterra protagonizó ayer uno de los actos centrales por las celebraciones su 60º aniversario en el trono con un majestuoso desfile naval de mil barcos en el río Támesis, a una escala no vista en 350 años.

En una atmósfera festiva y ante la mirada de cientos de miles de personas apostadas a las orillas del río, algunas incluso desde la noche del sábado, la flota de mil barcos de todos los tipos y épocas desfiló con un total de 20.000 personas a bordo.

El convoy naval fue encabezado por una especie de campanario flotante, seguido de la barcaza real "Gloriana", movida a fuerza de músculo por remeros. La reina, de 86 años, vestida con un abrigo blanco con adornos dorados y plateados, se embarcó en "The Spirit of Chartwell", profusamente adornado, junto a su marido, el príncipe Felipe, de 90 años.

Kate Middleton, la duquesa de Cambridge, le robó protagonismo a la reina con un vestido rojo escarlata plisado y un sombrero haciendo juego del diseñador Alexander McQueen. Kate, su marido el príncipe William y el príncipe Harry se unieron a la reina en el barco real para el desfile náutico que duró dos horas.

Se trata del mayor desfile naval en el Támesis desde hace 350 años, en el que participaron desde canoas tradicionales y veleros a grandes buques con orquestas y coros a bordo.

La música jugó un papel central en el espectáculo, con piezas como la "Música del agua", de Georg Friedrich Handel. El compositor la creó en 1717 especialmente para un concierto en el Támesis para el rey Jorge I. Cuando el barco pasó por delante del edificio del servicio secreto MI6, la Orquesta Filarmónica de Londres también tocó temas de las películas de James Bond.

Los espectadores no se dejaron intimidar por la lluvia. Tampoco lo hicieron millones de británicos que celebraron el aniversario en numerosas fiestas callejeras tanto en Inglaterra como en Gales.