Miércoles 21 de Abril de 2010
El hijo menor de Wanda Taddei, la esposa del baterista de Callejeros Eduardo Vázquez que murió en febrero último por severas quemaduras, dijo ayer que la noche que su madre resultó herida él estaba despierto, escuchó gritos y luego a su mamá decir "me vas a matar", informaron fuentes judiciales.
Los dos hijos de Taddei, de 6 y 9 años, declararon en una cámara Gesell, una habitación cerrada donde los chicos juegan y charlan con psicólogos mientras son observados por el juez a través de un doble vidrio que impide ver desde adentro y saber que hay gente presenciando el diálogo, ya que por ser menores de edad no son sometidos al interrogatorio judicial habitual.
El más pequeño dijo que tras la advertencia que su madre hizo a su padre, volvió a escuchar gritos y luego ruidos como si "tiraban algo a la pileta".
Leonardo Rombolá, abogado de la familia Taddei, dijo que durante el hecho, el niño declaró que "estuvo sentado en la cama, escuchó el momento en el que entró Eduardo a la casa, escuchó los gritos y en ningún momento se durmió".
"El repite lo mismo que ustedes sabían del hecho: que escuchó chancletazos que le pegaban a la madre, textualmente, escuchó ruidos de agua, como que la tiraban a la pileta y escucha a la madre decir «me vas a matar»", contó el letrado.
"Luego hay un bloqueo del niño, pero es muy importante lo que manifiesta cuando dice «mamá murió incendiada»", explicó Rombolá.
El otro niño, de 9 años, dijo haber vivido "momentos de violencia, donde ha visto a Vázquez pegándole trompadas a la madre", subrayó el abogado.
"El mayor estuvo despierto hasta el momento que la madre lo manda a dormir y él le dijo: «Basta mamá, no lo llames más a Eduardo porque se va a enojar y te va a pegar»", indicó.
Los niños llegaron acompañados de su padre. La audiencia fue supervisada por el juez de instrucción porteño Eduardo Daffis Niklison, a cargo de la causa por la muerte de la mujer; el fiscal Martín Nikilson, y los abogados de las partes.
Resta ahora practicar psicodiagnósticos de los chicos y peritajes psiquiátricos a los abuelos, padres, tíos" para determinar si los niños fueron "inducidos" por dichos de los mayores en sus dichos.