Un hijo de Baby Etchecopar está grave después de un tiroteo con tres ladrones
El conductor de Radio 10 Baby Etchecopar y su hijo Federico (de 24 años) se recuperaban anoche de las heridas recibidas, "compensados" y "fuera de peligro", producto de un tiroteo con delincuentes en el interior de la vivienda del excéntrico animador, en el coqueto barrio La Horqueta, del partido bonaerense de San Isidro.

Miércoles 14 de Marzo de 2012

El conductor de Radio 10 Baby Etchecopar y su hijo Federico (de 24 años) se recuperaban anoche de las heridas recibidas, "compensados" y "fuera de peligro", producto de un tiroteo con delincuentes en el interior de la vivienda del excéntrico animador, en el coqueto barrio La Horqueta, del partido bonaerense de San Isidro. Uno de los tres ladrones murió, un segundo resultó herido y fue detenido en un hospital y el tercero está identificado y permanece prófugo.

Etchecopar, de 59 años, recibió tres balazos, en una mano y en ambas piernas, mientras que su hijo fue alcanzado por cuatro plomos que involucraron órganos más delicados y por eso ayer fue operado dos veces: uno le afectó un pulmón y otro el recto, por lo que estuvo gran parte del día con respirador artificial y en coma farmacológico.

El ambiente de los famosos de Buenos Aires, ligados al espectáculo, vivió un día de sobresaltos ayer al enterarse tanto de los detalles como del saldo del enfrentamiento que tuvo al "Angel de la Medianoche" como protagonista.

Chiche Gelblung, por ejemplo, amigo de Etchecopar, reveló un dato que explicaría el origen de la balacera. Tras visitarlo en el hospital municipal de San Isidro, ayer a la tarde, dijo que en medio del robo uno de los ladrones lo reconoció y le dijo a su cómplice: "Es Etchecopar, matalo"; que el arma del delincuente se trabó cuando estaban por fusilarlo; que el conductor simuló un infarto para ir a la cama y tomar un arma de la mesita de luz, y que ayudó también a su reacción violenta creer que estaban golpeando a su hija embarazada (ver recuadro).

Al lado de la cama. Al lado de la cama matrimonial quedó el cadáver del delincuente Alejandro Morilla, de 20 años, con varios impactos de bala. El joven estaba cumpliendo libertad condicional por varios delitos. Los otros dos escaparon en un Ford Galaxy que habían estacionado frente a la casa, pero uno de ellos fue detenido tras concurrir a un hospital junto a su padre para que lo curaran. El tercero fue identificado pues el Galaxy pertenecía a su novia y ésta, interrogada por la policía, terminó delatando a su novio.

El fiscal de San Isidro, Patricio Ferrari, se encuentra a cargo de la investigación por el hecho que se inició en el barrio La Horqueta cuando Federico Etchecopar se despedía de su novia y fueron abordados por delincuentes. Con la pareja cautiva, una de las opciones era pasearla por los cajeros automáticos pero finalmente optaron por obligar al muchacho a llevarlos a su vivienda. Parte de la banda abordó el Mercedes Benz conducido por Federico, secundada por el otro vehículo. Así llegaron a la donde estaban Baby, su esposa Adriana y su hija María Paz (de 28 años), embarazada.

Allí, los delincuentes redujeron a la familia y comenzaron a colectar dinero y objetos de valor. Luego vino el intercambio de disparos en la planta alta, donde se efectuaron al menos 18 balazos, ya que esa cantidad de vainas (de calibres 9 milímetros y 40) fueron recolectadas por los peritos. Además, se dispararon dos revólveres, que no dejan cápsulas servidas. El hijo de Baby habría disparado un revólver 357 Magnum. Baby Etchecopar recibió un disparo en la pierna derecha que le provocó una fractura, otro en la izquierda y otro en la mano izquierda. Su hijo fue alcanzado por cuatro, uno en el pecho, otro que ingresó por un glúteo y le atravesó la cadera y otros dos en las piernas.