Miércoles 02 de Enero de 2013
Soy un vecino del barrio Hostal del Sol. Hace unos días, un colectivo doble piso de una empresa de larga distancia pasó por calle Talampaya, a la altura del 1800, y cortó un cable de la EPE que quedó tendido en la calle. Hicimos el reclamo correspondiente a la empresa, a Defensa Civil y al 911. Nadie acudió a esos llamados teniendo en cuenta que por esa zonas hay muchos chicos y que el cable significaba un gran peligro. La historia no termina allí. El miércoles 26 no ocurrió una desgracia debido al coraje mostrado por un muchacho de 21 años. Una nena de 5 años jugaba con su triciclo nuevo, regalo de Papá Noél. En un momento determinado, el triciclo se fue hacia la cuneta donde había quedado el cable de energía y la nena recibió una descarga. Su papá, en la desesperación por salvarla, logró salvarla pero quedó atrapado. Su esposa intentó auxiliarlo y también resultó con heridas. Los pedidos de auxilio alertaron a este muchacho de 21 años que había regresado de su trabajo y estaba almorzando. No dudó en ir en auxilio de su vecino y, sin importar que su vida estaba en peligro, con coraje y valentía intentó sacar al hombre. El también recibió una descarga pero aún sabiendo del peligro, con un palo alcanzó a arrastrarlo y salvarlo de una muerte segura. Ese chico de 21 años se llama Nicolás Ardiaca.
Juan Giménez
DNI 8.412.650