Un hecho que calló a la ciencia
La sonda espacial Voyager1 enmudece la ciencia. Después de traspasar todas las elipses de nuestro Sistema Solar, de cruzar todos los límites interplanetarios sin presentar visa sideral..

Viernes 05 de Julio de 2013

La sonda espacial Voyager1 enmudece la ciencia. Después de traspasar todas las elipses de nuestro Sistema Solar, de cruzar todos los límites interplanetarios sin presentar visa sideral, asistida por tirones gravitacionales, eximida del frenado de paso por la atracción de planetas y satélites ha logrado llegar a la heliofunda, zona terminal entre el Sistema Solar y el espacio interestalar, donde las corrientes de aire se reducen a cero kilómetro, llegando más allá de Plutón, donde el Sol pierde todos sus poderes chocando con la heliofera. Esta sonda espacial robótica de 722 kilogramos lanzada el 5 de septiembre de 1977 desde Cabo Cañaveral , su misión era estudiar los límites del sistema solar, incluyendo el cinturón de Gerard Kuiper (1905/73), astrónomo norteamericano – descubridor del piso de la Luna donde debió alunizar la Apolo- fue quien aseguró que debía existir un límite en el plano del sistema solar, por lo que en principio la misión original de la Voyager1 era visitar Júpiter y Saturno, proporcionando imágenes destelladas de las lunas de esos dos planetas. Después de ese cometido, la nave siguió su viaje hasta la zona de la heliopausa, punto en que el viento solar pierde su poder sino se une a otro sistema estelar. Aquí, el Sol frente al poder de terminación es el punto donde se ralentiza por debajo de la velocidad del sonido debido a las interacciones contra el medio interestelar local. Esto causa compresión, calentamiento por roce y cambios en el campo magnético, pero en 2012 se descubrió que el Sol no tiene arco de choque, como las colas de escombros o infernales nubes de gases que poseen las estrellas al colisionar unas con otras. Como la Voyager1 posee baterías de plutonio hasta el 2025, quedaremos a la expectativa, no obstante tener datos que después del agotamiento de su combustible, la Voyager1 seguirá viaje como única vagabunda en el cosmo creada por el hombre, hasta llegar a la constelación Comelopardalis , aproximadamente dentro de unos 40.000 años.
Roberto Linares