Viernes 22 de Mayo de 2009
Aquel 22 de mayo llenó de luto, tristeza y lágrimas eternas a varias familias de Rosario y a un sinnúmero de amigos que unidos hoy por el dolor aún miran al cielo preguntándose por qué. Los que sufrimos en esta tierra de Dios ya perdonamos. Pero no nos queda consuelo, sólo vagos recuerdos que nos dejaron Ursula Notz y Carla Alfaro, con su fresca juventud. Fueron cortos los años que disfrutamos de ellas. Pero Carla y Ursula seguirán en el recuerdo y permanecerán en él por siempre. Joven Matías Capozzuca, ya de nada sirven los abrazos, los besos, las risas, si en nosotros sólo quedó el dolor y la ausencia sin retorno. Tu imprudencia, tu irresponsabilidad y tu machismo dejaron en nuestras familias un lugar vacío. Matías Capozzuca, nunca vimos en medio local tu arrepentimiento. Tienes tiempo de llegar hasta la plazoleta del Aguaribay (Oroño al 1500) a colocar una flor pidiendo perdón. Para nosotros son horas tristes. ¿Acaso puede haber alegría donde la muerte cegó para siempre, por tu imprudencia, la vida de dos almas nobles? Con la partida al cielo de Ursula y Carla nunca cesarán los cantos de los pájaros en la plazoleta del Aguaribay.
Carlos Alberto Hinojosa