Un gracias gigante
Recientemente me tocó atravesar el peor trance de mi vida cuando mi hijo Rafael, de sólo dos años, tuvo que ser intervenido quirúrgicamente. Gracias en primer lugar a Osde, que hizo posible que esta operación complicada y de pronóstico incierto se pudiese realizar en Buenos Aires.
Martes 05 de Abril de 2011
Recientemente me tocó atravesar el peor trance de mi vida cuando mi hijo Rafael, de sólo dos años, tuvo que ser intervenido quirúrgicamente. Gracias en primer lugar a Osde, que hizo posible que esta operación complicada y de pronóstico incierto se pudiese realizar en Buenos Aires. Gracias a todos y a cada uno de mis compañeros de trabajo, que de una u otra forma me hicieron llegar su solidaridad y cariño. Gracias por el apoyo a familiares y amigos. A todas las cadenas de oración y a la bendición del padre Ignacio.
Agustina García, DNI. 23.964.669