Un gracias gigante
Hay momentos en la vida que lo único que hacemos es quejarnos, levantar la voz y protestar por cada cosa que se hace mal; y hoy es el momento de destacar la buena acción que tuvo el Sanatorio Güemes de Rosario. Mi familiar se encontraba atravesando un problema de salud, pero gracias a un extraordinario grupo de personas (enfermeras, mucamas, médicos) que trabajan en dicha institución, ayudaron a pasar el mal trance que atravesaba mi hermana, Liliana Petronaci, en ese momento. Mi agradecimiento es para todos y cada uno de ellos pero muy puntualmente está dirigido al señor Jorge Mazoi y la doctora Nilda Dottori, quienes desde el primer momento no dudaron en brindarme su ayuda. A todos muchísimas gracias por el cariño recibido.

Domingo 26 de Agosto de 2012

Hay momentos en la vida que lo único que hacemos es quejarnos, levantar la voz y protestar por cada cosa que se hace mal; y hoy es el momento de destacar la buena acción que tuvo el Sanatorio Güemes de Rosario. Mi familiar se encontraba atravesando un problema de salud, pero gracias a un extraordinario grupo de personas (enfermeras, mucamas, médicos) que trabajan en dicha institución, ayudaron a pasar el mal trance que atravesaba mi hermana, Liliana Petronaci, en ese momento. Mi agradecimiento es para todos y cada uno de ellos pero muy puntualmente está dirigido al señor Jorge Mazoi y la doctora Nilda Dottori, quienes desde el primer momento no dudaron en brindarme su ayuda. A todos muchísimas gracias por el cariño recibido.

Daniel Omar Petronaci
DNI 12.124.637