Un golpe termina con la frágil democracia tailandesa termina con frágil
Los militares desalojaron a un gobierno interino. Desde 2001, el partido más popular es bloqueado por el sector conservador.

Viernes 23 de Mayo de 2014

El ejército de Tailandia dio un golpe de estado, declaró el toque de queda, suspendió la Constitución y detuvo a miembros del gobierno. El golpe es resultado de meses de tensiones políticas y del fracaso de una negociación entre opositores y oficialistas para poner fin a la crisis. Dos días antes, los militares habían impuesto el estado de excepción. La salida del ejército a las calles puso fin abruptamente a ocho meses de protestas callejeras. Tailandia alterna desde 1973 períodos de gobiernos militares con gobiernos democráticos.

"En el interés de la ley y el orden, asumimos los poderes. Por favor, permanezcan en calma y continúen con sus quehaceres diarios", dijo el jefe del ejército tailandés, general Prayuth Chan-Ocha, al anunciar el golpe de Estado por la televisión. Prayuth realizó el anuncio luego de que se realizó sin éxito una reunión entre representantes del gobierno, la oposición y líderes de los manifestantes en una sede del ejército. La reunión se levantó después de dos horas de negociar sin resultados. Los soldados se llevaron a todos los asistentes a un regimiento, excepto a los miembros del Senado y de la Comisión Electoral. Los militares trasladaron en furgones del ejército al ministro de Justicia, Chaikasem Nitisiri, así como a los líderes de las manifestaciones y de los partidos políticos a una unidad militar, pero se desconocía el paradero del primer ministro interino, Niwattumrong Boonsongpaisan.

Prayuth, que apareció en televisión rodeado de otros jefes militares, explicó que la decisión de asumir todos los poderes pretende impedir una escalada del conflicto entre opositores y simpatizantes del gobierno.

El toque de queda se aplica desde las 22 hasta las 5 de la mañana. Tras la declaración del golpe, los militares comenzaron a desalojar los campamentos de los seguidores y opositores del gobierno instalados en Bangkok y anunciaron la suspensión de la Constitución. Además, suspendieron las señales de radio y televisión, que fueron limitadas a la emisión de los comunicados golpistas.

Antecedentes. Tailandia alterna dictaduras militares con débiles democracias desde 1973. Consolidó su transición a la democracia con la Constitución de 1997, la primera redactada por constituyentes surgidos del voto popular. En 2001 se eligió al primer gobierno surgido en base a la Carta de 1997. Ganó el Pue Thai, de Thaksin Shinavatra, muy popular entre los sectores más postergados. Pero las inestabilidades no tardaron en llegar, y en 2006 el ejército dio su primer golpe desde los tiempos de las dictaduras militares que dominaron el país por décadas.

Tanto los sectores conservadores cercanos al ejército como los manifestantes antigubernamentales quieren "un sistema parlamentario en el que sólo el 50 por ciento de los escaños sean elegidos en las urnas, para asegurarse el poder", denuncia el analista político tailandés Kan Yuenyong. Estos sectores dan por sentado que, en elecciones democráticas, el partido más popular, el Pue Thai, se alzaría con un nuevo triunfo electoral.

Tailandia arrastra una grave crisis desde el golpe de Estado que derrocó en 2006 a Thaksin Shinawatra, acusado de dirigir el gobierno desde el exilio, adonde escapó para eludir una condena por corrupción. Yingluck, hermana de Thaksin, estuvo al frente del gobierno hasta el 7 de mayo pasado, cuando el Tribunal Constitucional la destituyó por "vulnerar la Constitución".

Hermanos populares.El gobierno de los hermanos Shinawatra se ganó la simpatía de los sectores pobres y rurales de Tailandia gracias a políticas como la universalización de la salud pública, la entrega de microcréditos a pequeños productores y campesinos, y la compra por parte del Estado del arroz a un precio mayor al del mercado luego de desastres naturales como las inundaciones de 2011.

Entre sus opositores se cuentan la mayor parte del electorado de los sectores desarrollados, las clases medias y urbanas y la elite burocrática y cercana a la monarquía y los militares. Tailandia es para el Banco Mundial un país de "ingresos medio-altos" desde 2011. Con un PBI de 366 mil millones de dólares en 2012, es una economía de peso en el escenario asiático, y ubicada en el puesto 21 del ranking global según el mismo BM.

El general que encabezó el golpe es hombre de confianza de la Corona tailandesa y está alineado con el opositor Partido Demócrata y los demás rivales políticos de los hermanos Shinawatra. Chan-Ocha llegó a la jefatura del ejército en 2008. De joven militó en los Tigres Orientales, una logia militar leal a la monarquía, también conocida como los "guardias de la reina".

Con el de ayer, los militares tailandeses han dado 19 golpes o intentonas. Doce tuvieron éxito. El primer golpe, en 1932, acabó con la monarquía absolutista.

El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, reclamó ayer la restitución del orden democrático. El secretario de Estado de Estados Unidos, John Kerry, pidió el inmediato retorno de la democracia en Tailandia.

Ahora queda esperar la reacción de los "camisas rojas", los seguidores de los hermanos Thaksin y Yingluck Shinawatra, que días atrás amenazaron con elevar sus protestas si el ejército tomaba el poder.