Un gigante se tambalea
Un gigante se tambalea en el mundo, y en perspectiva de derrumbe manotea a diestra y siniestra para ver si puede sobrevivir o bien en su caso a quienes se lleva puesto. Es consciente que para la supervivencia deberá desatar conflictos y guerras por doquier para así encontrar razones para la movilización de todas sus energías...

Martes 27 de Diciembre de 2011

Un gigante se tambalea en el mundo, y en perspectiva de derrumbe manotea a diestra y siniestra para ver si puede sobrevivir o bien en su caso a quienes se lleva puesto. Es consciente que para la supervivencia deberá desatar conflictos y guerras por doquier para así encontrar razones para la movilización de todas sus energías que le permitan fagocitarse vía reconstrucción pos-guerras las riquezas de los países. En su estrategia tiene en claro y a foco las reservas naturales de agua, litio, petróleo y tierras fértiles de las cuáles tratará de apoderarse para así crear condiciones sustentables que le prolongue su existencia imperial. Allí podemos quedar atrapados en el diagrama de las guerras que seguramente desatará el gigantesco monstruo. Se puede evitar caer en la trampa, para ello deberíamos crear condiciones que apunten a movilizar las fuerzas de nuestro pueblo para que tengan en su poder los resortes necesarios para enfrentar el futuro atropello y el intento de apoderamiento de nuestras riquezas. Así es urgente recuperar el petróleo, la minería, las fuentes energéticas, los bancos y los controles del comercio, las empresas privatizadas en manos de las multinacionales y darle a la población en su conjunto tierras para trabajar, viviendas y el control y plena vigencia de los derechos humanos y las libertades públicas. Preparar a la población para que mediante esas grandes transformaciones tomen el rol de defensoras de la patria que con tantos negociados y el doble discurso van perforando la dignidad del país. Pero no todo es pesimismo, las organizaciones sociales de desocupados y hombres y mujeres excluidas del sistema tienen en sus manos repitiendo las epopeyas del cordobazo, rosariazo, diciembre 2001 para cambiar todo esto.

Amilcar Monti