Un gesto de generosidad
Cuando la vida me regaló la posibilidad de ser abuela, me pareció que no alcanzaba a realizar mis sueños como abuela. Fue entonces cuando se me ocurrió formar la ONG Abuelos Sustitutos para poder soñar...

Miércoles 18 de Febrero de 2009

Cuando la vida me regaló la posibilidad de ser abuela, me pareció que no alcanzaba a realizar mis sueños como abuela. Fue entonces cuando se me ocurrió formar la ONG Abuelos Sustitutos para poder soñar yo y otros abuelos con ser realmente abuelos y ayudar. Y comenzamos a tener nietos sustitutos. Entre ellos apareció una niña llamada Nair, con sus grandes ojitos llenos de inocencia, con su largo cabello y con ganas de dar a estos abuelos amor. Pero no todos los sueños son lindos y digo esto porque esta niña parecida a un ángel padece una dolencia que no le permite caminar y mover sus manitos como quisiera. Su mamá Mariela la debe tener acostada mirando televisión (porque está carente de un silloncito de ruedas motorizados). Y su papá falleció cuando fue asaltado. Mariela no puede tenerla en sus brazos todo el día, ya que debe juntar tapitas plásticas, lavarlas y venderlas para poder comer. Cuando comenté el tema en un programa de radio LT3 "La hora de los grandes" y pedí un TV la generosidad rosarina no podía faltar y donaron un TV usado y Amupi un televisor nuevo de 21 pulgadas. No puedo menos que agradecer en nombre de los abuelos lo que fue la entrega. Agradecer a quienes lo llevaron Claudia y Gustavo, ya que ellos me brindaron la posibilidad de ver cuando Nair recibía el mismo y con su carita brillosa de felicidad decía gracias. Gracias Amupi por tanta generosidad.

Martha Chimento