Miércoles 18 de Febrero de 2009
Cuando la vida me regaló la posibilidad de ser abuela, me pareció que no alcanzaba a realizar mis sueños como abuela. Fue entonces cuando se me ocurrió formar la ONG Abuelos Sustitutos para poder soñar yo y otros abuelos con ser realmente abuelos y ayudar. Y comenzamos a tener nietos sustitutos. Entre ellos apareció una niña llamada Nair, con sus grandes ojitos llenos de inocencia, con su largo cabello y con ganas de dar a estos abuelos amor. Pero no todos los sueños son lindos y digo esto porque esta niña parecida a un ángel padece una dolencia que no le permite caminar y mover sus manitos como quisiera. Su mamá Mariela la debe tener acostada mirando televisión (porque está carente de un silloncito de ruedas motorizados). Y su papá falleció cuando fue asaltado. Mariela no puede tenerla en sus brazos todo el día, ya que debe juntar tapitas plásticas, lavarlas y venderlas para poder comer. Cuando comenté el tema en un programa de radio LT3 "La hora de los grandes" y pedí un TV la generosidad rosarina no podía faltar y donaron un TV usado y Amupi un televisor nuevo de 21 pulgadas. No puedo menos que agradecer en nombre de los abuelos lo que fue la entrega. Agradecer a quienes lo llevaron Claudia y Gustavo, ya que ellos me brindaron la posibilidad de ver cuando Nair recibía el mismo y con su carita brillosa de felicidad decía gracias. Gracias Amupi por tanta generosidad.
Martha Chimento