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Un fiscal de fraudes económicos y bancarios fue nombrado en el directorio del BCRA

El gobierno nombró a Pedro Biscay, un abogado que desde 2013 se encargaba de investigar fraudes económicos y bancarios en la Procuraduría de Criminalidad Económica.  

Sábado 04 de Octubre de 2014

El gobierno nombró a Pedro Biscay, un abogado que desde 2013 se encargaba de investigar fraudes económicos y bancarios en la Procuraduría de Criminalidad Económica y Lavado de Activos (Procelac), fue nombrado en el directorio del Banco Central.

    Antes de entrar a la función pública de la mano de la Procuradora General de la Nación, Alejandra Gils Carbó, Biscay lideraba el Centro de Investigación y Prevención de la Criminalidad Económica (Cipce), una organización no gubernamental dedicada a promover políticas de recuperación de activos en casos de fraudes económicos y corrupción.

    En el Cipce motorizó muchas investigaciones para lograr que volvieran a la sociedad fondos robados de la corrupción, en casos como el que se sustanció contra la ex funcionaria menemista María Julia Alsogaray, el caso IBM-Banco Nación e incluso el primer escándalo que estalló durante el gobierno de Néstor Kirchner, Skanska.

    En 2012 se hizo cargo del área de Fraude Económico y Bancario, de la Procelac.

    Desde ese lugar, participó de una investigación sobre el BBVA Banco Francés y a cuatro directivos de esa entidad por operatorias de contado con liqui. En un primer momento, el juez en lo penal Económico Rafael Caputo cerró la investigación por entender que no había habido irregularidades, pero en junio pasado la fiscal María del Carmen Rogliano apeló su resolución con la asistencia de Biscay.

    Los fiscales imputaron al banco y a sus directivos por la fuga de unos 30 millones de dólares bajo la modalidad de comprar títulos o acciones en pesos y venderlos en dólares en un mercado extranjero, bajo el sistema denominado “contado con liqui”.

    La modalidad es una operación en “blanco” y registrada en el Mercado de Valores que no influye en las reservas internacionales, porque la contrapartida es un particular (persona o empresa) que los compra en dólares en el extranjero e ingresa los pesos en la Argentina.

   Pero para los fiscales “detrás de operaciones recíprocas y simultáneas de compra venta de valores negociables liquidables en mercados del exterior, se escondían verdaderas operaciones de cambio, realizadas al sólo efecto de ingresar/egresar divisas del país eludiendo el Mercado Unico y Libre de Cambios (MULC) e infringiendo la ley penal cambiaria”.

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