Jueves 02 de Octubre de 2014
Cuando el líder del Movimiento Cívico y Social o socialismo autóctono, asumió en 2007 el puesto de administrador del Ejecutivo provincial, pronunció, entre otras, una frase: “La inseguridad se terminará cuando termine la exclusión”. La única voz que se alzó en contra de este pronunciamiento fue la del presidente del Colegio de Abogados de Rosario. El silencio, cuando no el aplauso de los intelectuales progresistas, apoyó la posición del administrador político. Hoy, con dos vecinos presos y una desgracia, ponemos las guirnaldas a este anuncio y la realidad les demuestra a aquellos intelectuales progres que administrar una sociedad con eficiencia y eficacia no es para un improvisado. Esto no es un centro de estudiantes. Los errores tienen graves consecuencias. Administrar significa, evolucionar hasta conseguir disminuir las diferencias existentes y no quemar las naves como Cortés, e iniciar una sociedad nueva. Eso existe sólo en los libros que leen estos intelectuales y en la mente de un mesiánico. En física, cada acción produce una reacción igual o mayor, en las relaciones humanas y en la sociedad es lo mismo. Este socialismo autóctono ha fracasado en la gestión del Estado, y lo peligroso de esta situación es que pueden llevar a una disolución de la sociedad y a la anarquía. Y las desgracias se pueden multiplicar.
Julio R. Sánchez
DNI 6.043.532