Sábado 29 de Agosto de 2009
Con el fallo de la Corte Suprema que despenalizó la tenencia de estupefacientes en dosis mínimas para consumo personal, dio comienzo un debate de disímiles interpretaciones sobre el tema. Desde distintos sectores se defiende la despenalización del consumo y la tenencia de drogas como la marihuana, y otros se oponen a esa modalidad. La ley 23.737 establece que en aquellos casos en que alguien es hallado con drogas en su poder para uso personal, el juez debe decidir una medida de seguridad curativa, es decir un tratamiento de desintoxicación y rehabilitación. La pregunta es si existen en el país políticas de Estado tendientes a asegurar una atención adecuada o prevención del caso. Concretamente, despenalización sin óptimos servicios de salud y calidad educativa para disminuir los inconvenientes que ocasionan las drogas a los seres humanos, servirá de muy poco. Sin dudas, el consumo de estupefacientes es perjudicial, muchas veces deriva en actitudes violentas y conduce a una persona a cometer delitos. Es cierto que se trata de una enfermedad, por lo tanto merece atención de los profesionales de la salud. Jamás el destino de un adicto debe ser la cárcel. De cualquier modo, el Estado tendrá que garantizar los mecanismos para que todo funcione correctamente.
Marcelo Malvestitti
marcelomalvestitti35@hotmail.com