Domingo 25 de Abril de 2010
Que yo sepa, no hay más instancias legales en el mundo para que puedan recurrir los ambientalistas de Entre Ríos contra la pastera de Uruguay. El Tribunal de la Haya siempre entendí que es donde se dirimen legal y definitivamente todos los litigios, al menos de esta índole. Ahora bien, no es errado pensar que el veredicto da la razón de casi todos los postulados a la Argentina porque racional y efectivamente Uruguay usó de artimañas para que la pastera fuera un acto consumado, de valores económicos e incluso de medio ambiente determinados y remunerados. La Haya se encontró frente a la necesidad de decir que la empresa no contamina (nadie les cree, naturalmente) y resarcir a la Argentina dándole la razón moral. El punto es interesante porque se ve también en la última instancia legal humana su manifestación mezquina, pobre, poco creativa, se podría decir, con razón obvia, que un veredicto digno de cualquier juzgado de primera instancia. Y es natural, porque por más que los toquemos y los designemos, llegado el caso serán tan humanos como nosotros. Y creo ambivalentemente que este veredicto mediocre, humano, vulgar, con grandes intereses creados, por ser el último de nuestras posibilidades de arbitraje por un lado debería ser desoído por los ambientalistas. Pero por otro lado, eso implica romper las normas que como civilización nos hemos impuesto ¿democráticamente? (¿el Tribunal de la Haya es "popular"?). Romperíamos con un compromiso adoptado como Estado que se hace responsable de que sus ciudadanos acaten el veredicto de La Haya. Cosa que deberíamos hacer, porque ya menos de la república bananera a la que estamos accediendo no es posible. Ya estamos "fuera de la hoja". Y esto es, como tantas veces se dijo, perder el tren de la historia. Sin embargo la viveza popular supera a la realidad, y yo creo que los ambientalistas de Entre Ríos recién comienzan una larga lucha para que esa pastera provoque los menores daños posibles (porque querer todo es de niños). Algún día _Dios o su sustituto_ mediante, quizás logren desalojarla. Otra tarea es no permitir que toda la zona de la pastera se convierta en una zona industrial: no más tóxicos allí.
Horacio de Zuasnabar
hdezuasnabar@hotmail.com