Miércoles 22 de Agosto de 2012
La Cámara 1ª del Crimen de Córdoba impuso anoche dos condenas de ejecución condicional y una absolución en el marco del juicio que se seguía a tres imputados de contaminar, mediante el uso de agroquímicos, una zona barrial de la ciudad de Córdoba. El tribunal, por unanimidad y luego de más de nueve horas de deliberaciones, condenó a Jorge Parra, propietario de un campo cultivado con soja, próximo al barrio Ituzaingó Anexo, a tres años de prisión de ejecución condicional. A Parra lo encontraron autor del delito de contaminación ambiental penado por la ley de residuos peligrosos en forma continuada, por un hecho ocurrido entre octubre de 2003 y febrero de 2004, y, por mayoría, por otro sucedido en 2008.
Los camaristas también dispusieron que, durante cuatro años, Parra deberá cumplir “diez horas semanales de trabajo no remunerado a favor del Estado o de instituciones de bien público vinculadas a la salud”, al tiempo que quedó inhabilitado “durante ocho años para el ejercicio de la actividad de aplicación de productos agroquímicos”. Asimismo, los vocales Lorenzo Rodríguez, Mario Capdevilla y Susana Cordi Moreno, por mayoría, condenaron al piloto de avión Edgardo Jorge Pancello a tres años de ejecución condicional por considerarlo coautor del delito de contaminación ambiental por el hecho ocurrido en 2008. Fue inhabilitado durante diez años “para la aplicación de productos agroquímicos”, y deberá también realizar trabajos comunitarios.
Mientras tanto, el tribunal absolvió al productor Jorge Alberto Gabrielli por considerar que faltaban pruebas determinantes y por aplicación del principio de presunción de inocencia.
Una de las impulsoras de la causa fue Sofía Gatica, referente de la agrupación Madres del Barrio Ituzaingó Anexo, afectado por las fumigaciones con agroquímicos. La agrupación elaboró hace más de 10 años el primer relevamiento epidemiológico sobre casos de cáncer, malformaciones congénitas, trastornos reproductivos y hormonales, leucemias y alergias que sufrían los habitantes del barrio con tasas extremadamente superiores a las normales.
En el juicio, testimonios médicos y científicos confirmaron estos resultados y la presencia de sustancias químicas en la sangre de niños y adultos. Los hechos juzgados ocurrieron cuando la Municipalidad de la ciudad de Córdoba ya había declarado al grupo poblacional de barrio Ituzaingó Anexo en emergencia sanitaria por la existencia de productos agroquímicos contaminantes.
En 2010, el científico argentino Andrés Carrasco, director del Laboratorio de Embriología Molecular de la Universidad de Buenos Aires (UBA), publicó un estudio en el que aseguró que el glifosato, uno de los plaguicidas más utilizados en la producción agropecuaria en el país, provoca malformaciones de diferente tipo en embriones aun cuando se apliquen dosis mínimas. l (NA y Télam)