Un eslabón más en una cadena de violencia
El crimen de Quemadito fue un eslabón más en una cadena de hechos violentos que llevaron al juez de Instrucción Javier Beltramone a concluir que el hecho se produjo "dentro del narcotráfico, el lavado de dinero y una permanente disputa por el supuesto liderazgo y/o control de la barra brava de Newell's".

Sábado 17 de Agosto de 2013

El crimen de Quemadito fue un eslabón más en una cadena de hechos violentos que llevaron al juez de Instrucción Javier Beltramone a concluir que el hecho se produjo "dentro del narcotráfico, el lavado de dinero y una permanente disputa por el supuesto liderazgo y/o control de la barra brava de Newell's".

Rodríguez había sido apuntado como uno de los hinchas que en septiembre de 2010 bajaron a trompadas del paravalanchas a Diego Panadero Ochoa, sindicado como líder de la barra.

La madrugada del 1º de enero de 2012 el joven circulaba en un BMW con su novia y fue atacado a tiros en Vera Mujica y Garay. Ese incidente derivó, horas más tarde, en el triple crimen de Villa Moreno cuando su padre, Sergio Quemado Rodríguez, se enteró de la agresión y fue en compañía de algunos laderos a buscar venganza a una canchita de fútbol de Presidente Quintana y Moreno. En enero pasado, a poco de pasar casi doce meses en prisión por atacar a tiros un muchacho, Quemadito fue baleado dos veces en diez días: el domingo 27 de enero lo hirieron en las piernas frente a la casa de su novia, en Coronel Arnold al 3200, por lo que empezó a usar muletas; el otro ataque le costó la vida.