Lunes 29 de Diciembre de 2008
Un tiburón saltó de su acuario y se metió en la piscina de un resort turístico, donde murió poco después por su intolerancia al cloro, en las islas Bahamas, en América Central.
El escualo llevaba más de diez años viviendo en su acuario del centro de vacaciones.
El resort turístico Atlantis es uno de esos lugares donde el descanso y el exotismo van de la mano. Los tiburones de arrecife son uno de los atractivos que ofrece su acuario Templo Maya. Pero una de ellas, una hembra de 12 años, decidió abandonarlo para buscar otras aguas, según publicó la edición digital del diario español 20minutos.
El animal saltó la barrera de 30 centímetros y recorrió los cinco metros que la separaban de la piscina, según informó el diario inglés Daily Telegraph.
Pero el agua no era la adecuada para su organismo: el animal se resintió del cloro y el agua dulce y, pese a que fue rápidamente trasladado de nuevo a su acuario, murió poco después.
Afortunadamente, en el momento del suceso, no había abierto aún el acuario y la piscina se encontraba vacía. No hubiese habido riesgo: estos tiburones son alimentados habitualmente por el personal.
Salto de fe. El resort cuenta entre sus atracciones con una llamada el Salto de fe, un tobogán acuático que termina siendo un cilindro que atraviesa la piscina de los escualos. Al lado de su acuario hay también una piscina para bañistas.
"El personal de Atlantis está entristecido por la pérdida de este animal que había vivido en nuestro hábitat marino desde hace más de diez años", señaló un miembro del centro vacacional.