Domingo 25 de Agosto de 2013
A mediados de 2012 Sandra M. denunció en el Ministerio de Seguridad de la Nación la extorsión que policías federales de Rosario hicieron a una empresa de remises de Granadero Baigorria, hecho ocurrido el 24 de junio de ese año y que abrió el expediente 7340/12. Se trataba de la irrupción violenta de tres policías en la remisería exigiendo dinero para no plantarles droga y generales una causa penal. Era la remisería de David Zacarías. La denunciante era y es su esposa.
Por esa denuncia el Ministerio de Seguridad de la Nación supo que el oficial de la Federal que dos meses antes había nombrado como jefe de Drogas Peligrosas en Rosario había estado detenido en 2005 acusado de integrar una banda de traficantes que enviaba cocaína hacia Europa. Específicamente, del pasado judicial de ese oficial jefe, la cartera a cargo de Nilda Garré se enteró por la consulta que hizo La Capital.
El jefe echado y puesto en disponibilidad es el subcomisario Gustavo Serna. Los dos policías acusados del accionar ilegal sin orden de allanamiento en la remisería de Baigorria se fueron de la ciudad con él.
El allanamiento en la remisería de Baigorria fue una maniobra típica de policías venales que suelen aprovechar el pasado delictivo de algunos individuos para extorsionarlos. Sacan provecho de que personas con antecedentes penales están en desventaja para acusarlos y así consuman los chantajes. El dueño de la remisería, David Zacarías, tenía prontuario y condena previa. No obstante, su esposa denunció lo ocurrido y eso implicó la escandalosa salida de Serna.