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Un equipo que se defendió mal y que ofreció muy poca resistencia

Si el interés estaba puesto en si Central repetía el toque y la precisión del domingo pasado contra San Lorenzo, el foco de atención se desvió para otro lado.

Domingo 14 de Septiembre de 2014

Si el interés estaba puesto en si Central repetía el toque y la precisión del domingo pasado contra San Lorenzo, el foco de atención se desvió para otro lado. La reiteración de fallas en la tarde de Victoria sembró preocupación. Defendió mal y ante esos desaciertos se volvió con las manos vacías. Y eso genera un toque de atención porque Tigre venía torcido para el arco.

   Entre el Chino Luna y el colombiano Rincón, sin ser delanteros de otro mundo, incomodaron seriamente al fondo canalla. Acevedo, que venía de aprobar con San Lorenzo, y encima con un gol, arrancó bien, anticipando arriba, pero de a poco entró en el desconcierto, como el resto de sus compañeros. A Donatti, que entró por Berra (se lo preservó para el partido contra Boca del jueves) le costó una enormidad hacer pie y estuvo fuera de distancia. La mejor muestra de una tarde negra fue cuando erró el cálculo, se la dejó a Caranta y Rincón se la llevó para el tercero del local.

   En los laterales, Ferrari y Delgado ganaron tanto como perdieron y sus aportes en el ataque resultaron intrascendentes, en especial el Chelo, valioso en ese aspecto.

   No es que Tigre lo haya atacado al canalla por todos lados, sino que con jugadas contadas lo vulneró. Y de allí que se pone de manifiesto que se falló groseramente en la marca. Ni siquiera se debe recaer en extremo en la contención, aunque hubo falencias y Musto tuvo un discreto rendimiento. Lo peor estuvo atrás.

   Si Central busca consuelo, es que en el torneo dio muestras que sabe defender mejor.

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