Viernes 03 de Enero de 2014
Un empresario de Barcelona le regaló a una pareja de escasos recursos que tiene un hijo recién nacido una panadería con dependencias en la ciudad de Manresa para ayudarlos a "salir del pozo".
"Nos ayudó a salir del agujero", explicó Jordi Cabau, el papá de Asier. Pero la historia comenzó hace unos meses, cuando Cabau, de 46 años, y su pareja Raquel Pérez, de 31, perdieron sus empleos.
La mujer trabajaba esporádicamente en pistas de esquí, pero al acabar la temporada no le renovaron el contrato y decidió irse a vivir con Jordi, quien era empleado de una constructora de Manresa. Los dos se quedaron sin trabajo y terminaron viviendo en la Fundación Rosa Oriol para personas sin techo. Al tiempo, sor Lucía Caram, la monja que dirige la fundación, les dijo que un empresario se había enterado de su historia y quería ayudarlos.
El empresario tenía una panadería cerrada, Forn Santa Clara, con un local detrás en el que se podía reformar una vivienda, y se las cedió después de leer una noticia en la que se explicaba la precaria situación de la pareja y el nacimiento de Asier en el albergue.
La panadería está funcionando desde hace un mes.