Martes 27 de Abril de 2010
Un proyecto presentado ayer en el Concejo que propone que el municipio les entregue a personas
que se dedican al cirujeo motos que son parte del depósito del corralón y se rematan o compactan,
ya cosechó aprobaciones y rechazos. Grupos ecologistas y los propios recolectores apoyan la
iniciativa del edil de la Coalición Cívica-ARI Oscar Greppi. Pero el director municipal de
Tránsito, Mauricio Malano, lo desestimó.
“Presenté el proyecto hoy (por ayer) a las 9.30 y a los pocos
minutos desde Tránsito ya lo estaban criticando. No lo leyeron”, dijo el autor de la
iniciativa, al tiempo que añadió: “Algunos funcionarios son una verdadera máquina de impedir.
Este proyecto no será tan pomposo como el Puerto de la Música o la Biblioteca del Bicentenario,
pero tiene buenas intenciones: trata de dar una solución a la marginalidad de los cirujas, personas
que son despreciadas por gran parte de la sociedad”.
Greppi remarcó que su propuesta se proyecta a tres años de concreción y
está abierta al debate. Según detalló, apunta a que los cirujas puedan formar una cooperativa de
trabajo o emprendimientos familiares y a “evitar a que familias enteras se trasladen por toda
la ciudad con carros y caballos”.
Exigencias. El concejal arista propone instruir a los cirujas en sanidad e
higiene, darles en comodato un ciclomotor habilitado (con luces y frenos), otorgarles una obra
social y exigirles que envíen a los hijos a la escuela.
Además, la iniciativa sostiene que hay que crear lugares de
transferencia donde los cirujas puedan llevar lo recogido por las calles y así optimizar la
recolección.
“Además se podrían poner a disposición otros vehículos, también
abandonados en el corralón pero más grandes, para que se circule de desde los centros de
distribución a los puntos de venta. Y hablo de motos o vehículos similares, no es un proyecto
cerrado”, agregó.