Un duende pasó
Era un manojo de diminutas luces multicolores, chispeante como esas estrellitas de las fiestas.
Lunes 07 de Julio de 2014
Era un manojo de diminutas luces multicolores, chispeante como esas estrellitas de las fiestas. Si su destino serían el escenario y las cámaras, ya se había ocupado en construir su propia pasarela. Como las mariposas, sentía una atracción por todo lo que tuviera brillo. Vivía en primera persona, con un yo tan alto como su capacidad de brindar regocijo. Creo que nunca supo todo lo bueno que dio; tal vez por eso se haya prodigado tanto. Se llamaba Lucía Valentina Romero, Lula, y tenía 11 años.
Omar Maneh