Lunes 01 de Febrero de 2016
Una cadena pública estadounidense estrenará hoy el documental "No más bebés" sobre la esterilización bajo engaño de mujeres, en su mayoría latinas, que a finales de la década de 1960 y principios de 1970 fueron a dar a luz al hospital Los Angeles County-USC y regresaron a sus casas sin saber que ya no podrían tener más hijos.
La realización de la cadena PBS se centra en una denuncia que diez mujeres presentaron en los juzgados de Los Angeles por haber sido sometidas a la ligadura de trompas de Falopio cuando fueron a dar a luz en el ese hospital de California.
El documental cuenta la historia de las mujeres que tuvieron complicaciones en el parto y a las que, según las demandantes, les entregaron formularios en inglés cuando muchas sólo hablaban español, dieron su consentimiento cuando estaban medicadas, desconocían el contenido del texto o incluso fueron animadas o forzadas por los médicos del hospital, que les tomaban la mano para que firmen.
La directora Renee Tajima-Peña y la productora Virginia Espino trabajaron durante seis años para localizar a las protagonistas de unos hechos enterrados en el olvido durante décadas.
"El común denominador de estas historias es que todas estas mujeres nos contaron que no querían ser esterilizadas", explicó la realizadora.
Muchas volvieron a sus casa sin tener ni idea de que habían sido esterilizadas y "algunas no lo supieron hasta que los abogados llamaron a la puerta de su casa años después", afirmó Tajima-Peña.
El caso salió a la luz gracias a Bernard Rosenfeld, un joven médico del hospital que en los 70 percibió malas prácticas en el área de maternidad y cuando recabó pruebas contactó con dos jóvenes abogados de derechos civiles, los "chicanos" Antonia Hernández y Charles Navarrette, quienes trataron de localizar y convencer a algunas de esas mujeres para armar una demanda colectiva.
Finalmente, diez mujeres de origen latino se atrevieron a denunciar sus casos, un hecho que según Tajima-Peña habla mucho de su valentía, puesto que acudieron a los tribunales en una época en la que en Los Angeles "todas las instituciones estaban dirigidas por hombres blancos".
La realizadora habla de una serie de cuestiones que pudieron provocar las esterilizaciones no deseadas, que también se dieron en otras partes del país, como la falta de información correcta, el rechazo a los pobres, las actitudes racistas contra los inmigrantes, el miedo a la sobrepoblación del planeta (muy de moda en esa época) o las malas prácticas y condiciones del hospital.
Frustración. Las mujeres latinas perdieron el caso en los tribunales y no recibieron ninguna compensación económica por lo sucedido, aunque poco después se logró una importante victoria gracias a su protesta, ya que los hospitales de California fueron obligados a facilitar formularios bilingües en inglés y español.
El documental también relata la vida de estas mujeres después de lo sucedido y cómo trataron de salir adelante junto a sus familias.
Un adelanto del documental publicado en Youtube por la señal PBS se puede ver en https://www.youtube.com/watch?v=WWGXAdg.
Tajima-Peña y Gutiérrez se basaron en la investigación de estudiosos como Elena Gutiérrez y Alexandra Minna Stern.
Los esfuerzos por restringir y controlar la población latina de largo se han entrelazado con la eugenesia y la política social. Según Stern, el primer desafío a la ley de esterilización de larga data de California para alcanzar el nivel de apelación fue presentada por Sarah Rosas García en 1939, en nombre de su hija de 19 años.
Stern también encontró que un número desproporcionado de pacientes con apellidos españoles estaban siendo esterilizados en las instalaciones de asistencia a "débiles mentales".
Mientras que los estudiosos de la eugenesia de EEUU sostienen que la esterilización eugenésica se desvaneció después de la Segunda Guerra Mundial, Espino asevera que los programas de planificación familiar que reciben fondos federales marcó el comienzo de una cultura de "puerta trasera" donde se concretaron esterilizaciones en los procedimientos aparentemente legales y voluntarios por parte del personal del hospital que obtuvo el consentimiento de tales pacientes bajo diversas maniobras.
El documental recopila testimonios y antecedentes, como el registrado por Los Angeles Times, que el 19 de junio de 1975 publicó los dichos de Jovita Rivera, quien aseguró que en pleno trabajo de parto, un médico le dijo que "tenía que tener sus «tubos» atados porque sus hijos eran una carga para el gobierno".
En una entrevista, Consuelo Hermosillo recordó también que durante el parto "llegó una señora, yo no recuerdo haber visto su cara, solo recuerdo su voz que me decía: «M'hijita, es mejor que firmar esos papeles, si no, es probable que su bebé muera aquí".
"El médico sostenía una jeringa a la vista de la madre, que estaba atravesando los dolores del parto y le preguntó si quería un analgésico; mientras que la mujer estaba en medio de una contracción del médico decía: «¿Quieres el analgésico? Te lo daré luego de que firmes los papeles»". Testimonio de la médica Karen Benker.