Un discapacitado vivió 35 años encerrado en una casa
Un hombre de 35 años oriundo de la localidad catamarqueña de San José volvió a nacer después de que un médico del servicio de emergencias lo descubriera en el cuarto donde llevaba toda su vida confinado.

Miércoles 22 de Diciembre de 2010

Un hombre de 35 años oriundo de la localidad catamarqueña de San José volvió a nacer después de que un médico del servicio de emergencias lo descubriera en el cuarto donde llevaba toda su vida confinado.

Jorge Luis Tarifa fue hallado en una cama, vestido solo con una remera y en total estado de abandono, sin higienizar y en un cuarto de cuatro por cuatro metros. El agente sanitario se había presentado en el domicilio para buscar pertenencias de la madre del joven, Lucía Tarifa, quien había sido trasladada de urgencia el viernes 10 pasado a un hospital de la ciudad de Catamarca.

El asistente social dio aviso de la existencia del joven a la comisaría de San José, cuyo personal intervino trasladando al discapacitado hasta el centro asistencial de esa localidad.

Los médicos no podían creer lo que veían. "Era un bebé en el cuerpo de un adulto", sostuvo una fuente hospitalaria al diario catamarqueño La Unión. Enseguida, le hicieron estudios generales que dieron como resultado un estado clínico bueno, a pesar de los síntomas de abandono y desnutrición no severa.

Luego de ello, el hombre quedó internado en una sala, aislado de los demás pacientes, ya que nunca vio a persona alguna salvo a su madre, y en las últimas semanas a una vecina, a quien la mujer le había encargado que lo alimentara.

Así permanece hasta el momento, mientras se investiga el caso por parte de médicos, asistentes sociales, policía y la Justicia de Menores.

Las fuentes hospitalarias consultadas indicaron que de acuerdo con sus registros y a pesar de que el hombre vive sólo a cinco cuadras del centro de San José, nunca había recibido asistencia médica.

“Habiendo consultado a otros asistentes sanitarios y ex directores del hospital de Santa María, me informaron que jamás esta persona había recibido asistencia médica, aún cuando en más de una oportunidad los agentes sanitarios y encargados de las postas habían concurrido a la vivienda, porque la madre no les permitía que ingresaran”, expresó uno de los médicos que lo atienden.

Además de estar recibiendo estimulaciones, también lo está atendiendo una psicóloga.

Nunca lo vieron. A pesar de que el joven vive junto con su madre desde hace 35 años en el mismo lugar, ninguno de sus vecinos lo había visto nunca. La mujer dejaba a su hijo en la casa cuando salía a trabajar. Como no podía caminar, siempre se encontraba postrado en la cama a la espera del regreso de su madre.

Algunos vecinos se mostraron sorprendidos cuando la policía llego al domicilio de la familia Tarifa y sacó al hombre, ya que desconocían de que en la casa viviera alguien más. Por otro lado, voceros policiales consultados indicaron que esta era la primera vez en la que el hombre tenía contacto con otras personas que no fuera su madre. Al parecer, el muchacho estaba indocumentado y es analfabeto.

Las enfermeras del centro de salud donde atienden al muchacho dijeron que él está “muy bien”.

“Se lo ve muy contento, es como un niño que todo le sorprende, le gustan los ruidos y le llama la atención el sonido que emiten los autos”, señalaron.

Coincidieron en que “se está recuperando muy bien. Es muy buenito y no es agresivo. Tenemos que tener paciencia para enseñarle todo, porque por su discapacidad no sabe comunicarse, aunque ya está aprendiendo, pero se lo ve muy entusiasmado y de muy buen semblante”.

Sin la madre

Los médicos se enfrentan ahora a otra arista del singular caso. La madre del muchacho no puede ser ubicada. Si bien la mujer ingresó al hospital San Juan Bautista de la ciudad de Catamarca, donde quedó registrada, no pudo ser ubicada dentro del centro hospitalario. Los médicos que la atendieron no pudieron especificar si fue o no dada de alta.