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Un día plagado de imágenes

El color cambió de escenario. Primero fueron los hinchas rojinegros los que inundaron Pellegrini y el parque Independencia. Luego los auriazules coparon los alrededores del Gigante y el Monumento.

Lunes 07 de Abril de 2014

La directiva fue "cubrir el color" del clásico rosarino afuera y dentro de la cancha, porque lo técnico y lo táctico del partido se publicarían en otras páginas de este suplemento. Vale aclarar: el color del partido más importante de la ciudad implica, nada más y nada menos, hablar de la gente de Newell´s y de Central, antes, durante y después del encuentro. Es describir sus ánimos, emociones, festejos y amarguras. Y este clásico tuvo ayer todos esos condimentos, a pesar de ser un día absolutamente nublado. "El color" es un partido paralelo que se inicia mucho antes del pitazo inicial del árbitro y termina varios días después del cotejo. Siempre festivo, ayer, el color fue primero rojinegro, en el parque Independencia y luego, auriazul, en el Gigante y en el Monumento.

Desde temprano la gente de Ñuls pintó con sus gorros, banderas y cantos los alrededores de la cancha. Hubo color en las largas pero ordenadas colas que se formaron para entrar a la popular, en las camisetas que se vendían a 110 pesos frente al estadio y en los diez pibes que vistiendo pecheras acomodaban autos aceptando que los socios les paguen lo que les quisieran dar. Y también hubo color en cada saludo, pintoresco, de Ricardo Espinosa. Se trata de un leproso de Utedyc que desde hace tres años sorprende desde la puerta de la platea preferencial con frases del tipo: "Buenas tardes familia, bienvenidos, que la pasen bien".

Al final del partido se contaron casi por igual las caras largas rojinegras, y los bocinazos auriazules que se dirigieron al Gigante y al Monumento.

Largas caravanas salieron a celebrar a como diera lugar. "En la panza tengo a Berenise, una canalla que nacerá el 10 de este mes", dijo una embarazada de la familia Ferreira del barrio de la Carne. Sólo una muestra de lo que fue una fiesta de color.

Cuestionaron el accionar de la policía en el ingreso

A pesar de que los días previos al clásico, desde la Secretaría de Seguridad en Competencias Deportivas de la provincia, a cargo de Pablo Farías, se planificó el operativo policial, se cometieron errores en el Coloso que pudieron haber costado caro.

El micro que traía al plantel canalla y al cuerpo técnico tuvo inconvenientes en la entrada al playón de estacionamiento. "Se equivocó la policía que nos escoltaba, pasamos de largo cien metros y tuvimos que retroceder en medio de la gente.

Algunos golpearon los vidrios del vehículo y nos insultaron, pero no pasó de eso", dijo el vice segundo de Central, Julio Colabianchi

También hubo incidentes en la puerta 7 de la cancha donde los hinchas pugnaron por entrar . Durante el hecho, una mujer policía resultó con una leve herida en el rostro y fue atendida en el lugar.

A la salida del encuentro, un grupo de hinchas rojinegros se dio cita a las afueras del Coloso, en la zona del Museo Histórico, con intenciones de insultar a su dirigencia pero fueron disuadidos con balas de goma. El saldo para la policía fue positivo: Desde la Regional II aseguraron que no hubo graves incidentes ni detenciones tras el partido.

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