Jueves 06 de Agosto de 2015
La policía de Ciudad de México arrestó ayer a un hombre por su presunta vinculación con los asesinatos del fotógrafo de prensa Rubén Espinosa y cuatro mujeres -una de ellas activista humanitaria- ocurridos el viernes último en un departamento del sur del Distrito Federal.
La Procuraduría General informó que el hombre, que cuenta con antecedentes penales por abuso sexual y lesiones, está detenido "en calidad de presentado", es decir, para ser interrogado.
El titular de la Fiscalía, Rodolfo Ríos, dijo que la captura se debió a que una de las huellas encontradas en la escena del crimen coincide con la de este hombre, cuya identidad no fue revelada.
Una de las principales hipótesis es que se trató de un robo, porque el departamento fue saqueado, y también se conjetura que habría sido una venganza, ya sea contra el periodista, que había recibido amenazas, o contra la activista de derechos humanos Nadia Vera, una de las cuatro mujeres violada, torturada y asesinada en el hecho, ambos oriundos del estado de Veracruz.
Previamente, Ríos había mostrado en conferencia de prensa un video en el que se veía a tres hombres salir corriendo del edificio donde ocurrió el crimen.
Uno de ellos huyó en un automóvil Mustang rojo, cuyos papeles fueron hallados en el departamento donde se encontraron a las víctimas con tiros de gracia y huellas de tortura, mientras otro salió con una maleta negra presuntamente con objetos sacados del sitio y uno más abandonó el edificio en otra dirección.
Ríos indicó que el asesinato de Espinosa, Vera y otras tres mujeres -una colombiana identificada solo como Nicole, una maquilladora y una empleada doméstica- ocurrió el viernes entre las 9 y las 15 hora local.
Según las imágenes captadas por una de las cámaras instaladas en la zona, es "aproximadamente a las 3 de la tarde cuando las tres personas sospechadas salen del edificio donde suceden los hechos".
Además, indicó que la activista, el fotógrafo y un amigo de este llegaron el viernes a las 2 hora local al departamento y estuvieron toda la madrugada con las mujeres que vivían allí.
Espinosa y su amigo se retiran y, según un testigo, el fotógrafo decide regresar al departamento y "posteriormente llega la empleada doméstica", alrededor de las 9 hora local, añadió Ríos, quien indicó que se han realizado 80 peritajes en diversas especialidades y tomado 20 declaraciones de testigos y familiares.
Destacó que todas las líneas de investigación "se encuentran abiertas", incluidas las relacionadas con el ejercicio del periodismo por parte de Espinosa y el activismo de Vera, y con las mujeres que habitaban en el inmueble.
Dijo que se ha pedido a las autoridades del oriental estado de Veracruz, de donde tanto Espinosa como Vera salieron recientemente tras recibir amenazas, información sobre alguna denuncia presentada por alguna de estas dos víctimas.
El crimen sacudió al gremio periodístico en uno de los países más peligrosos del mundo para ejercer esta profesión, así como a los habitantes de la Ciudad de México, una urbe considerada más segura que otras del país, que son golpeadas de manera recurrente por el crimen organizado.