Martes 16 de Diciembre de 2008
Ante una acusación resonante, un defensor de alto perfil. Segovia pudo haber pensado eso al despedir hace dos semanas a su anterior abogado, Eduardo Calé, y contratar en su lugar al archimediático Mariano Cúneo Libarona, célebre por haber representado a acusados en causas de vasta divulgación pública y, según sus enemigos, por sus estrategias para "embarrar la cancha".
Hijo del homónimo profesor de derecho penal y ex fiscal, el abogado de Segovia se graduó a los 22 años, con medalla de oro. Desde 1997 se dedicó a trabajar en el estudio de su hermano Rafael. Tomó la decisión tras permanecer 57 días preso acusado de haber robado del tribunal federal porteño de Juan José Galeano un video en el que se veía a ese magistrado y al detenido Carlos Telleldín hablando sobre el cobro de un dinero por parte del reducidor de autos.
En aquel momento, Cúneo Libarona defendía al ex comisario Juan José Ribelli, que terminó desvinculado del caso. Se hizo célebre cuando se convirtió en el defensor de Amira Yoma, la ex cuñada presidencial que fue acusada de lavar dinero de la droga, en un caso conocido como el "Yomagate".
Su más alta exposición fue al representar a Guillermo Copola en la famosa causa del jarrón con drogas. Logró entonces que dos chicas testigos claves del caso fueran a declarar una madrugada al juzgado de San Isidro, donde revirtieron su declaración y comprometieron seriamente al magistrado del caso, Hernán Bernasconi. Esa jugada logró, meses después, terminar con la carrera de Bernasconi, quien resultó sentenciado a 9 años y seis meses de cárcel.
En setiembre de 2002 un paquete explosivo dirigido a la oficina de Mariano Cúneo Libarona estalló al ser abierto por uno de sus hermanos.