Martes 28 de Abril de 2009
Un cura mendocino reconoció haber concebido un hijo y dejó los hábitos para ir a vivir con su mujer.
El padre Alberto Ortega, de 60 años, de la parroquia Santa Ana, del departamento Guaymallén, cuya pareja cursa un embarazo de seis meses, había anticipado su decisión a los feligreses hace dos meses.
Corría febrero cuando el padre Ortega se disponía a celebrar misa en la parroquia Santa Ana. Sin embargo, no iba a ser un día más, ni para él ni para los cientos de fieles que habían acudido al templo. Durante la homilía, el padre explicó, ante el asombro de los presentes, que iba a dejar los hábitos. La sorpresa invadió a toda la comunidad, más aún cuando horas después se confirmó que la decisión del clérigo se relacionaba con que una mujer estaba esperando un hijo suyo.
Finalmente, Ortega dejó de ejercer el ministerio a fines de febrero y ahora vive con su pareja en una casa del departamento Las Heras. Además, ya solicitó la dispensa ministerial y del celibato para poder contraer matrimonio con la mujer.
Tendría otro hijo. Además, trascendió que el cura ya tendría un hijo de siete años con la misma pareja, aunque esto no fue confirmado por el arzobispado, donde afirmaron que el bebé que está por nacer fue concebido cuando Ortega todavía ejercía el ministerio sacerdotal.
El caso se presentó en medio de la polémica mundial instalada luego de que el presidente de Paraguay y ex obispo Fernando Lugo aceptó que tuvo un hijo mientras era sacerdote.
En Mendoza, en abril del 2001, un hecho de características similares estalló en los medios locales. Fue cuando un párroco de una iglesia de la localidad de Palmira fue demandado por una joven del pueblo de San Roque, quien lo obligó a que reconociera a su hija de ocho meses.
La noticia relacionada con Alberto Ortega cayó como un balde de agua fría para el arzobispado de Mendoza.
Desde que dejó los hábitos, el cura vive en Las Heras junto a su mujer. "Es una chica de San Martín, que trabaja en un hospital", contó una vecina del barrio muy allegada a la iglesia Santa Ana, de Guaymallén.