Miércoles 20 de Marzo de 2013
El cartonero Sergio Sánchez contó ayer que para llegar a asistir a un momento histórico y desde un lugar privilegiado, como la entronización del Papa, tuvo que pasar por momentos difíciles, especialmente en los lugares en los que se topó con agentes migratorios.
"En el aeropuerto, cuando llegué, no lo podían creer. Me hicieron todas las pruebas necesarias para ver si no llevaba nada a otro país. Parecía la película Expreso de Medianoche", recordó.
Sánchez dijo que fue sometido a una revisación casi humillante y que llegaron a tomarle una placa radiográfica en el tórax para descartar que llevara droga.
Los inconvenientes se dieron porque los funcionarios aeroportuarios no podían creer que Sánchez estuviera integrando la comitiva oficial. Luego de algunos trámites y preguntas y la intervención del abogado del Movimiento de Trabajadores Excluidos y de otros funcionarios, el cartonero logró abordar su vuelo y estuvo así sentado en la primera fila para disfrutar de la asunción del papa Francisco.
El docente José María del Corral, el otro invitado especial del Papa, dijo que Francisco le expresó que quería que junto con Sánchez estuvieran en el lugar reservado a la familia del Pontífice en la ceremonia. Y allí estuvieron, orgullosos de su amigo.