Edición Impresa

Un conocido jockey terminó internado tras una golpiza policial

Tierras en conflicto. Su hijo había participado de la toma de un terreno y lo detuvieron en barrio San Francisquito. Exigió explicaciones y le dieron una paliza.

Miércoles 29 de Abril de 2015

Los gritos de que habían detenido a su hijo en el desalojo de la toma del terreno cercano a su casa sacudieron del sueño a Carlos Figgini, agotado después de competir el último domingo por la tarde en seis carreras de caballos como jockey en el hipódromo Independencia. Pero más por los golpes que la familia denunció que recibió durante esa madrugada por uniformados, al punto de seguir ayer internado en el Heca con fisura de costilla —que repercutieron fuerte sobre un pulmón— y cargado de hematomas en el resto del cuerpo.

El violento desalojo del terreno en San Francisquito, en Alsina entre Gálvez y 27 de Febrero, durante las primeras horas del lunes, al que no le faltó balas, terminó con tres heridos: un policía, un joven de 31 años y Figgini, quien en el 2010 se quedó con el premio estadístico de ser el jockey con más carreras ganadas en Rosario, con 21 victorias.

Según Mabel Sosa, la esposa de Figgini, su hijo Matías, una tía y otras personas tomaron el predio que hasta ese momento se usaba para guardar los automóviles de un taller mecánico lindero, ya que un supuesto dueño lo iba a vender como "loteo".

La versión oficial señala que los ocupantes del terreno resistieron con piedras y a tiros de escopeta la detención de un joven que había intentado barretear la puerta del galpón. Pero los vecinos relataron distinto los hechos y hasta apuntaron a las actividades que realizarían en ese taller y la celosa protección policial que recibe.

La toma comenzó el sábado pero con una celeridad inusitada —ya que las tomas suelen llevar días o semanas ser levantadas judicialmente— en la madrugada del lunes una decena de uniformados, apuntaron los vecinos, ingresaron al predio, tiraron las carpas y casillas e incluso quemaron colchones y frazadas.

Fue en ese momento que le avisaron a Figgini que habían detenido a su hijo. Preguntó dónde estaba y lo metieron dentro de un galpón, detallaron sus familiares, "y le dieron con todo, lo insultaron y recién después lo llevaron a la seccional 13, donde quedó hasta pasado el mediodía".

Su mujer lo llevó al Carrasco, pero al demorar la atención lo trasladó a su casa, donde lo vio una médica de Emerger, que le colocó suero y calmantes y les planteó que debía sacarle RX, que terminan exponiendo "una mancha en el pulmón".Figgini, que peleaba habitualmente por mantener el peso que exige su profesión, le pedía en ese momento a los uniformados "que no le arruinen el físico, que es con lo que trabajo". Ayer, el parte médico suministrado a la familia, expuso una mejora, pero las pistas de carreras por ahora parecen quedar lejos.

Otras disputas. A diferencia de lo que ocurrió en la toma de Alsina y 27 de Febrero, la usurpación de las cuatro hectáreas de Jauretche al 7600 en las que se habían metido 50 familias uno dos meses atrás se levantó pacíficamente después de que quedara en firme en segunda instancia una decisión del Poder Judicial.

De manera ordenada, las 50 familias comenzaron al amanecer a sacar las chapas, maderas y colchones.

En paralelo a este desalojo, a unas 20 cuadras, en Barra y Saavedra, crecía una nueva toma en un terreno de dos manzanas frente a la escuela Eva Perón.

Así, en apenas dos meses suman al menos ocho las tomas en Rosario.

El crecimiento de las familias, la falta de terrenos libres y las barreras para acceder a una vivienda mediante un alquiler transforman los últimos lotes en lugares de conflicto.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario