Un colectivero fuera de control
El pasado domingo 18 de enero, a las 20, y circulando en la parte de atrás del colectivo de la
costa, interno 102, terminé con mi columna afectada por la imprudencia del chofer, que pasó a una
velocidad increíble por la peligrosa curva de la muerte del Paseo Ribereño.
Martes 20 de Enero de 2009
El pasado domingo 18 de enero, a las 20, y circulando en la parte de atrás del colectivo de la costa, interno 102, terminé con mi columna afectada por la imprudencia del chofer, que pasó a una velocidad increíble por la peligrosa curva de la muerte del Paseo Ribereño. Salté de mi asiento hacia arriba y por el aire, al igual que mi pareja y todos los pasajeros, 10 centímetros por encima de la butaca, dos veces, con segundos de diferencia. Si deseo un viaje peligroso y con adrenalina iría a un parque de entretenimientos. No puede ser que esta persona esté al volante de un colectivo municipal afectando la salud de la gente.
Miguel Andreani
miguelandreani@hotmail.com