Edición Impresa

Un cierre de campaña con Bachelet como protagonista casi exclusiva

Los candidatos presidenciales chilenos pusieron fin a sus campañas electorales horas antes del inicio de la veda electoral con masivos actos en los que prevaleció la convocatoria a votar, en un...

Viernes 15 de Noviembre de 2013

Los candidatos presidenciales chilenos pusieron fin a sus campañas electorales horas antes del inicio de la veda electoral con masivos actos en los que prevaleció la convocatoria a votar, en un intento por interesar al electorado a participar en comicios en los que el sufragio es optativo. Este domingo se votará en la primera vuelta presidencial con la ex presidenta socialista Michelle Bachelet como gran favorita, al punto que podría quedarse con el cargo sin necesidad de competir en el ballottage.

Bachelet, primera en todos los sondeos con holgura, protagonizó un acto multitudinario en el que sus fieles seguidores la vivaron y ovacionaron cuando arrancó su mensaje con un "íCómo están amigas y amigos!". "Tenemos que ganar ampliamente y en la primera vuelta, porque tenemos tanto que hacer", arengó Bachelet, llamada "Michelle" a secas en Chile.

En estos comicios se va a votar por primera vez en el rubro presidencial de forma no obligatoria. En el frente opositor el llamado al voto se ha convertido en una constante para contrarrestar la posibilidad de que muchos votantes de Bachelet no concurran a las urnas, confiados en la amplia ventaja que le auguran todas las encuestas.

Al anochecer, en un parque de Santiago, Bachelet subió al escenario y recibió una primera ovación de unas 15.000 personas cuando bailó alegremente durante la presentación de uno de los números artísticos que la acompañó en el cierre de campaña. Bachelet es la candidata de la amplia coalición Nueva Mayoría, la que une a siete formaciones políticas. Estas incluyen desde el Partido Comunista a los democristianos, así como varias formaciones menores. Nueva Mayoría engloba a la antigua Concertación y suma tres agrupaciones más.

Anoche la ex mandataria hizo un llamado a votar para evitar el llamado "alargue", es decir, el ballottage, en donde tendría que volver a medirse a mediados de diciembre para asegurar la victoria. "Está llegando la hora, casi no falta nada. Tenemos que ganar ampliamente, tenemos que jugarnos por la primera vuelta. Tenemos mucho que hacer", declaró Bachelet. Se dirigía a quienes debutarán con el voto voluntario, que reemplaza al obligatorio que existía hasta la anterior elección presidencial (ver aparte). Para los analistas es un enigma cómo influirá este cambio en los comicios. Por primera vez son nueve los candidatos que se disputan el sillón presidencial, en una de las naciones más estables de América latina, pero que muestra una de las peores distribución de la riqueza de la región. Bachelet ha prometido un audaz programa de reformas, con cambios profundos en la educación mediante una millonaria reforma tributaria y una nueva Constitución. Pero si este domingo no consigue al menos la mitad más uno de los votos deberá medirse en segunda vuelta probablemente con la candidata oficialista, Evelyn Matthei, quien asoma segunda en los sondeos. Matthei, hija de un general de alto rango de la dictadura de Augusto Pinochet, no ha logrado escalar en las encuestas. La candidata cerró su campaña en la ciudad de Chillán, en el sur del país, confiada en que logrará pasar a la segunda vuelta. "Hay mucho en juego este domingo. Hemos crecido, hemos creado empleo, pero tenemos una deuda muy grande como país en materia de igualdad", declaró Matthei, quien aseguró que va a "pasar a segunda vuelta", al parecer su objetivo de máxima.

Se disputan el tercer lugar el ex diputado socialista Marco Enriquez-Ominami y el economista independiente Franco Parisi. El primero, la revelación de las pasadas elecciones presidenciales, aspira a desplazar a Matthei del segundo lugar. "Hoy quiero pedirles una oportunidad, y el voto para debatir con Michelle (Bachelet) en la segunda vuelta, sin intermediarios", dijo anoche Enriquez-Ominami, quien propone cambios como Bachelet, pero mucho más profundos que los de la postulante socialista.

El padrón electoral es de 13,57 millones, pero bajo la modalidad del voto voluntario los cálculos apuntan a que podrían votar hasta 9 millones de electores.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario

LAS MAS LEÍDAS