Miércoles 10 de Noviembre de 2010
El miércoles 2 de noviembre volvía del centro en la línea 153 roja interno 212; a las 12.40, el chofer paró en avenida Pellegrini para que bajara por la puerta de adelante un señor mayor y discapacitado. Al bajar, el pasajero se cae de espaldas y queda tirado en el suelo, sin poder levantarse. El chofer, de aspecto más que saludable, simplemente se quedó mirando la escena con cara de a mi que me importa, y no movió un dedo para ayudar a este pasajero. Al ver esta actitud y que el señor seguía tirado, me bajé yo junto con un señor mayor que estábamos de mitad del colectivo para atrás. Una vergüenza la actitud de este chofer, que demostró ser un ser insensible, incapaz de sentir compasión por una persona que necesita ayuda.
Marta Basso,
martabasso@hotmail.com