Un chiste Personal
No es la primera vez que escribo sobre el pésimo servicio de las empresas de telefonía celular. Tampoco será la primera vez que los lectores se encuentren con una queja similar.  

Sábado 15 de Diciembre de 2012

No es la primera vez que escribo sobre el pésimo servicio de las empresas de telefonía celular. Tampoco será la primera vez que los lectores se encuentren con una queja similar. Pero no hay que dejar de denunciar a quienes se burlan de los usuarios, y en este caso concreto hablo de Personal. Cada vez que se marca el *111 por un largo rato hay que bancarse escuchar todas las opciones que pretenden hacernos creer que nos facilitan la comunicación (sino la vida). Así estuve esta semana intentando pagar la línea con tarjeta de crédito y luego de marcar opción tras opción, poner todos los numeritos exigidos para tal trámite. El final feliz nunca llega: sólo una voz que indica que el trámite no se puede realizar por problemas en el sistema (lo dicen con otras palabras más neutras, más elegantes, pero en concreto es eso: no les funciona nada). Por internet es el mismo verso, y hasta una operadora de gran paciencia tampoco logra llegar a destino y me sugiere que vaya a un Rapipago. Pero lo insólito (o perverso) del caso es que mientras se trata de concretar el pago, llega un mensajito del 813 advirtiendo que es hora de regularizar la cuenta. O sea: Personal me toma el pelo o es un chiste como empresa.

Marcela Isaías