Un carrito de comidas rápidas ofrecía cocaína como aderezo especial
Un carrito dedicado a la elaboración de hamburguesas y panchos, que estaba emplazado sobre unos ladrillos en avenida Provincias Unidas al 300, era la pantalla para otro negocio mucho más sabroso.

Sábado 29 de Agosto de 2009

Un carrito dedicado a la elaboración de hamburguesas y panchos, que estaba emplazado sobre unos ladrillos en avenida Provincias Unidas al 300, era la pantalla para otro negocio mucho más sabroso. En un allanamiento judicial realizado anteanoche en el humilde puesto y en la casa que estaba justo enfrente, donde vivía el propietario, efectivos antinarcóticos de la policía provincial hallaron más de cien bochas de cocaína fraccionada y lista para comercializar y casi un kilo más de la misma sustancia. La mayoría de las raciones estaban escondidas en envases plásticos de mayonesa.

La completa. "Ahí ofrecían la verdadera hamburguesa especial", bromeó uno de los pesquisas de la Dirección Provincial de Prevención y Control de Adicciones que participó en el procedimiento judicial, en el que además fueron detenidos cuatro hombres y una mujer por infracción a la ley de drogas. Otra mujer también quedó arrestada, pero en este caso porque tenía un pedido captura pendiente de la Justicia provincial por robo. Uno de los hombres presentes en el lugar tenía dos revólveres calzados en el cinturón.

El procedimiento se inició poco después de las 21.30 mediante una orden de requisa firmada por el juez federal Nº 4 Marcelo Bailaque, tras una investigación que llevó un mes. Los agentes de la ex Drogas Peligrosas se presentaron simultáneamente en el carrito y en la vivienda, que está conectada con el puesto por un toldo de lona. El dato que tenían los investigadores era que el dueño del emprendimiento, un hombre que tiene antecedentes por venta de drogas, seguía en actividad y que usaba esa actividad comercial como pantalla.

Condimento. Según fuentes de la investigación, la mayor cantidad de bochas de cocaína listas para su comercialización se hallaban camufladas en unos sachés de mayonesa que estaban en el local de venta de hamburguesas. La policía contabilizó cerca de un centenar. También fueron halladas algunas raciones ya en poder de los clientes presentes. Entre ellos había un hombre que tenía dos revólveres, uno 7.65 y otro 32, ajustados por detrás de la cintura, quien para los investigadores cumpliría la función de vigilador del lugar.

En la requisa practicada en la casa del dueño del carrito los efectivos hallaron medio kilo de cocaína dentro de un frasco y unos 800 gramos de corte. El dueño del comercio, según trascendió ayer, tiene 36 años y contaría con antecedentes por venta de estupefacientes.