Un cambio de estrategia con el ojo puesto en Reutemann

Jueves 05 de Marzo de 2009

"Si Cristina nos tiró con cifras por la cabeza eso tenemos que hacer nosotros. Responderle políticamente sería entrar en un juego que no nos interesa. Binner ha dicho que respecto del gobierno nacional no se es aliado ni un opositor, sino un gobernante responsable que ejerce un respaldo crítico", explica en estricto off una fuente oficial aclarando que antes que la con Casa Rosada la pulseada política es con Carlos Reutemann.

Precisamente ayer, por eso de responder a las cifras con cifras, quien se vio expuesto al doble ejercicio de hablar por la mañana con los periodistas y dictar una conferencia de prensa por la tarde fue el ministro de Economía.

Por la tarde anunció la licitación para elegir al nuevo agente financiero de la provincia (ver sección Economía), un anuncio al que también se le pueden ver costados políticos.

Contexto. Llega en medio de la polémica entre el gobernador y Reutemann sobre la participación de éste último en el proceso privatizador del Banco Provincial llevado adelante por el ex gobernador Jorge Obeid y tras la revelación del ministro Antonio Bonfatti de que tienen pruebas de que el senador peronista conocía bien a los hermanos Rohm, al punto de haber ido a comer a su casa.

Pero el dato más insinuante es el hecho de que los actuales concesionarios del Banco de Santa Fe son sindicados por no pocas fuentes como amigos directos y dilectos del matrimonio Kirchner: el grupo Eskenazi, propietario de los bancos de Santa Cruz, de San Juan y de Entre Ríos, a quienes ayer Sciara les avisó que en una de esas se quedan sin su principal cliente: la provincia.

La función de agente financiero de la provincia le había sido ratificada al Nuevo Banco de Santa Fe por un decreto del gobernador Reutemann, cuando éste sucedió a Obeid.