Un cadáver en una huerta de zona oeste
El cadáver de un hombre de unos 30 ó 35 años, en avanzado estado de descomposición y semi desnudo, fue hallado en un descampado de la zona sudoeste de la ciudad. Junto al cuerpo la policía encontró un trozo de ladrillo envuelto en una remera manchada con sangre.

Domingo 15 de Marzo de 2009

El cadáver de un hombre de unos 30 ó 35 años, en avanzado estado de descomposición y semi desnudo, fue hallado en un descampado de la zona sudoeste de la ciudad. Junto al cuerpo la policía encontró un trozo de ladrillo envuelto en una remera manchada con sangre. Los investigadores no tenían pistas para dilucidar lo ocurrido, ya que el estado en que estaban los restos no permitieron establecer siquiera la causa de muerte.

Una llamada a la central del Comando Radioeléctrico delató la presencia de una persona muerta en un sembradío de soja ubicado en lo que sería la prolongación de calle Larrea a la altura del 4300. Se trata de una zona semi rural. Las viviendas más cercanas, que compone el barrio de la comunidad toba de Rouillón y Esteban Maradona, se encuentran a más de 500 metros de distancia.

El cadáver se hallaba entre las plantas de soja, boca abajo. Tenía puesto pantalón corto que estaba corrido hasta los tobillos y un calzoncillo deslizado hasta las rodillas. A pocos metros los pesquisas hallaron un pedazo de ladrillo o piedra, envuelto en una trapo que tenía manchas de sangre.

Al lugar del hallazgo concurrieron agentes de la seccional 19ª, de la Brigada de Homicidios y la sección Criminalística de la Unidad Regional II que intentaron levantar los primeros rastros. Los voceros indicaron que el cadáver presentaba un avanzado estado de putrefacción que hizo imposible establecer a simple vista la causa de muerte. Con respecto al tiempo que llevaba de muerto, un vocero indicó que a juzgar por el proceso de descomposición el deceso pudo producirse entre el martes a la noche y miércoles a la mañana.

Tampoco se pudo hallar algún documento que oriente para establecer la identidad de la víctima. Lo despoblado del sector (la casa más cercana está a más de 500 metros) también conspiró contra la posibilidad hasta el momento de hallar testigos.