Jueves 21 de Junio de 2012
Desde que lo conocí me he vuelto "bordinodependiente". Para una madre primeriza es una patología. Para mí que soy reincidente es una enfermedad crónica. Walter Bordino es el mejor pediatra de la ciudad de Rosario, y quien ha tenido a un hijo enfermo sabe que lo que digo es una verdad absoluta. Tal es así que cualquier consulta con otro pediatra que no sea Bordino no tiene asidero, sino lo confirma el sujeto en cuestión. Las cansadoras horas esperando fuera de su consultorio se vuelven oro en polvo cuando uno traspasa la puerta y entra en su mundo. Un mundo en donde los niños son lo más importante. Y la sabiduría inunda la sala. Y no lo digo solo yo. Cuando charlás con papás que esperan afuera o cuando tenés la desgracia de caer internado y charlás con sus pacientes todos dicen lo mismo de él. Su paciencia, su dedicación y su entrega infinita hacen que los que tenemos el placer de conocerlo podamos llamarlo "maestro". Porque además enseña, contiene y corrige con tanto amor como si nuestros hijos fueran suyos, también para aquellos que perdimos seres queridos, él los sienta de nuestro lado y no están tan lejos. Dicen que los agradecimientos se hacen en vida. Y estoy convencida que no hablo en mi nombre solamente. Muchos papás y mamás deben estar leyendo esto y sienten lo mismo que yo. Bendigo a su familia porque por culpa nuestra le robamos parte de su tiempo que él nos dedica incansablemente y sin protestar jamás. Te quiero querido doctor, y es un orgullo ser mamá de dos pacientes tuyas. ¡Gracias por tanto!
Erica Hutmacher,
DNI. 23.061.160