Un boxeador mató a golpes a su ex mujer
Ocurrió en Santiago del Estero. La violencia de género cobró 119 vidas en seis meses.

Miércoles 22 de Agosto de 2012

Una joven de 29 años murió en la provincia de Santiago del Estero tras haber sido atacada a golpes por su ex concubino durante una discusión en el interior de una vivienda de la localidad de Quimilí.

Luisa Roxana Coronel, habitante del barrio Alomo y oriunda del Chaco, murió por un fuerte traumatismo en la cabeza al golpear contra una piedra en el momento de caer desplomada después de que Julio Emilio Medina, de 32, practicante de boxeo, le aplicara dos contundentes puñetazos.

El episodio se enmarca en los crecientes crímenes por el machismo. Cada tres días hay dos asesinatos de mujeres en la Argentina, donde se registraron 119 homicidios por esta causa durante el primer semestre del año, según un informe del Observatorio de Femicidios divulgado ayer.

La discusión que originó el violento crimen de Coronel se produjo porque el agresor —finalmente detenido por la Policía— reclamó airadamente por el hecho de que la actual pareja de ella le había pegado al menor de sus cinco hijos.

Todo se inició cuando Medina arribó a la casa en la que había vivido junto a Coronel y los cinco hijos de la pareja, hasta la separación de ambos. Uno de los menores le dijo a su padre que la actual pareja de la madre había golpeado al más chico de sus hermanos. El hombre enfureció y se dispuso a ingresar a la casa a pedirle explicaciones al actual concubino de Coronel, pero la mujer se interpuso en su camino y le ordenó que abandonara la vivienda.

Entonces, Medina le aplicó en ese momento dos golpes en la cabeza a su ex mujer, quien perdió el conocimiento y golpeó en el suelo contra una piedra, por lo que sufrió un fuerte traumatismo de cráneo, de acuerdo con lo indicado. La mujer fue llevada al Hospital Regional, pero ingresó ya sin vida. El cuerpo fue depositado en la morgue judicial y se inició una detallada investigación.

Mientras tanto, Medina (oriundo también del Chaco) quedó a disposición del juez de Instrucción Miguel Moreno, quien primero labró actuaciones por “lesiones graves” luego recaratuladas a “homicidio”.