Miércoles 15 de Septiembre de 2010
En calle Sarmiento, entre San Luis y San Juan, de la vereda de los números impares, sobre la mitad de la cuadra hay un boliche bailable que se llama La Macarena, o por lo menos se llamaba así. Lo cierto es que desde el jueves a la noche y hasta la madrugada del domingo los vecinos del lugar sentimos a todo lo que da la música de la confitería, los gritos de las chicas que se quedan en la vereda y los cánticos, aplausos y bochinche dentro del boliche. Estamos de acuerdo que tanto los dueños del local como las personas que asisten cada noche, están en todo su derecho a pasarla bien. Pero señores, los vecinos también tenemos derecho a poder descansar sin tanto ruido. Se han hecho presentaciones ante la Municipalidad formulando la queja y hasta ahora no ha pasado nada. ¿No sería correcto que los titulares del local vieran la manera de que el sonido de la música no traspase la puerta de entrada y que las personas que concurren al lugar, se queden dentro y la pasen bien, y nosotros podamos descansar?
DNI 6.651.330