Lunes 04 de Octubre de 2010
Al principio fue porque era sólo de varones, aunque en aquella época la tendencia no olía tanto a encierro. Hace poco, porque prestaron sus instalaciones para que los Naranjitos –enemigos a ultranza de la democracia– dieran sus “charlas informativas” (las comillas nunca tuvieron tanto sentido) en contra de la ley de matrimonio igualitario. Y vuelven a dar la nota y hoy, más que nunca, me avergüenza el ser ex-alumno del Colegio Salesiano San José. Más aún, el haber sido un buen alumno de la institución por 12 años. Lo que hacen, la actitud que toman frente a esta clase de situaciones, es simplemente vergonzosa y pide a gritos –otra vez– la necesidad de un estado laico. Un bochorno absoluto.
Augusto Jacquier,
augustojacquier@gmail.com