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Un Biden combativo reanimó la pelea por la Casa Blanca

El vicepresidente estadounidense, Joe Biden, salió bien parado del debate el jueves con el aspirante republicano Paul Ryan, pero es el mandatario Barack Obama quien debe ahora revertir su pésimo desempeño en el cara a cara con su rival Mitt Romney...

Sábado 13 de Octubre de 2012

Washington. — El vicepresidente estadounidense, Joe Biden, salió bien parado del debate el jueves con el aspirante republicano Paul Ryan, pero es el mandatario Barack Obama quien debe ahora revertir su pésimo desempeño en el cara a cara con su rival Mitt Romney si quiere obtener un segundo mandato. Las esperanzas de Obama de resultar reelecto el próximo 6 de noviembre penden de un hilo desde que Romney lo noqueó en el primer debate que sostuvieron el 3 de octubre, en el que el mandatario lució pasivo y casi no opuso resistencia.

Desde entonces y pese a reiteradas metidas de pata, Romney alcanzó e incluso superó a Obama en sondeos, por lo cual Biden necesitaba ofrecer un desempeño más robusto y combativo para quitar impulso a la fórmula republicana. "La conclusión más obvia es que (Biden) fue mucho más combativo", dijo Charles Franklin, profesor de política. "Si los demócratas querían que fuera más agresivo, ciertamente obtuvieron eso". Estimó que "es difícil decir si logró modificar la carrera de forma sustancial, pero creo que fue un desempeño suficientemente vigoroso y ciertamente no reforzó la imagen de pasividad que mostró Obama", agregó.

Biden, de 69 años, lució cómodo en el debate con el aspirante vicepresidencial republicano, mostrándose incrédulo ante varios de sus comentarios y mechando sus respuestas con exclamaciones como "sorprendente" e "increíble". Sus expresiones gestuales, usadas mayormente para mostrar melodramáticamente su consternación, incredulidad o regocijo respecto a varios puntos que Ryan, de 42 años, expuso, se volvieron parte del espectáculo durante los 90 minutos de confrontación.

Viejas mañas. Con Ryan sentado a su lado izquierdo, el actual vicepresidente utilizó todas las herramientas que le brindaron las casi cuatro décadas en la vida política y los más de 20 debates en los que participó, para no permitir que su rival se luciera. Biden sonrió, levantó la vista, se rió sarcásticamente, elevó sus manos al aire y en otra ocasión dijo entre labios "no es verdad", cuando el republicano exponía. Esto le valió elogios, pero también algunas críticas.

No obstante, el joven presidente del poderoso comité de Presupuesto de la Cámara baja tuvo un debut a la altura de las circunstancias que le permitió salir airoso, evitando errores significativos y, por lo tanto, manteniendo —o no comprometiendo— el impulso ganado por Romney en el debate.

Buena parte del duelo verbal se centró en temas de política exterior, y Biden acusó a la fórmula Romney-Ryan de no ofrecer respuestas pese a sus críticas a la política hacia Irán, Siria y Afganistán. "¿Van a ir a la guerra? ¿Es eso lo que quieren hacer ahora?", desafió el vicepresidente a su oponente 27 años menor, al referirse a Irán.

Incluyendo en esta oportunidad todas las cuestiones no utilizadas por Obama para golpear a los republicanos, Biden no olvidó mencionar en distintas ocasiones el polémico comentario de Romney sobre que el 47 por ciento de la población es dependiente del gobierno ni los cambios en sus discursos que fueron adoptando los postulantes republicanos durante la campaña.

Bajo presión. Ryan sugirió que el comportamiento del veterano demócrata mostraba desesperación. "Señor vicepresidente, sé que está bajo mucha presión para recuperar terreno perdido". De inmediato, Biden soltó la mayor carcajada de la noche.

Ryan tampoco dejó pasar las acusaciones contra la política exterior de la actual administración en hechos como el de Libia, que costó la vida de un embajador y otros tres funcionarios, así como contra las decisiones económicas de Obama que según los republicanos van por caminos equivocados y no ayudan a mejorar situaciones como la del desempleo. Al límite de abrumar con expresiones corporales, el ex senador de Delaware transformó su posición de enojo y agresividad para pasar en los últimos 15 minutos a un tono serio y tranquilo que de forma casi monótona mantuvo su contrincante durante todo el debate, cuando la moderadora planteó el tema del aborto y cuestiones relacionadas con sus campañas y compañeros de fórmula.

Satisfacción demócrata. Dotty Lynch, de la American University, dijo que los demócratas con los que había hablado estaban satisfechos con el desempeño de Biden. Pero Ryan, una estrella del Tea Party republicano en ascenso, mostró una buena comprensión de los temas y devolvió los golpes a su más experimentado oponente. "Paul Ryan demostró buen entendimiento, marcó sus puntos y creo que tal vez sorprendió a la gente por su dominio de los hechos en asuntos internacionales, un área en la que no ha incursionado mucho", dijo Lynch.

Ahora, la pelota vuelve a Obma. De lo que haga en los debates restantes dependerá en parte su triunfo en noviembre.

Florida por Romney

El candidato republicano a la Casa Blanca, Mitt Romney, dio un vuelco a los números en Florida y ahora aventaja por siete puntos porcentuales al presidente Barack Obama en un Estado clave en los próximos comicios. Un nuevo sondeo de los diarios Tampa Bay y Miami Herald junto con el canal Bay News 9 concedió a Romney la delantera 51 a 44% frente a Obama entre los potenciales votantes del Estado. Los resultados representan un significativo cambio respecto al mes pasado cuando los dos contendientes presidenciales aparecían virtualmente empatados en Florida.

De acuerdo con la encuesta, un 5% de votantes previamente indecisos y 2% de simpatizantes de Obama dijeron que votarán por Romney después del primer debate sostenido por ambos. Otro 2% de partidarios de Obama dijeron tener ahora dudas.

Más cerca. En una señal de que la carrera hacia la Casa Blanca está cada vez más estrecha, Romney tendría una ventaja de un punto sobre Obama entre los potenciales votantes, con un 46% frente a un 45%, según un sondeo de ayer de Reuters/Ipsos, que hace un seguimiento diario de las preferencias.

Romney tenía una ventaja sobre Obama de 3 puntos porcentuales en la encuesta del jueves.

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