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Un baterista de jazz a puro golpe y concepto

El músico Oscar Giunta se presenta hoy con su trío en Plataforma Lavardén.

Viernes 26 de Septiembre de 2014

"Procuré que el Oscar Giunta Supertrio! fuera transformándose en mi voz", dice de su grupo actual Oscar Giunta, para muchos el mejor baterista de jazz del país. Referente de este ámbito desde hace más de 20 años, sus conciertos junto al Wayne Shorter Quartet , Herbie Hancock, Dave Holland, Dave Liebman, Danilo Perez, John Patitucci, Lalo Schiffrin, Billy Cobham, Paquito De Rivera y tantos otros, se han transformado en grandes hitos de la música argentina.

Giunta, que toca con su trío (Arturo Puertas, en contrabajo, y Hernán Jacinto, en piano) hoy a las 22 en Plataforma Lavardén, confiesa que cuando habla de "su voz" se está refiriendo a que este trío tiene la impronta no sólo de su trabajo como baterista, sino también su faceta como compositor, líder y director, y que además es llevado hacia un terreno donde conceptual y espiritualmente, se siente plenamente representado. "Es encontrarte con vos mismo dentro de lo que tenés para decir, artísticamente hablando", acota.

Y añade: "Es el modo en que encuentro en que mi mensaje se verticaliza y se conecta con planos más subjetivos que los meramente palpables a simple vista".

Giunta formó parte fundamental de las agrupaciones de los músicos más renombrados de la Argentina en el ámbito de la música instrumental y popular, además de haber co-liderado (junto al trompetista Juan Cruz de Urquiza), la agrupación Quinteto Urbano, que fue un referente ineludible del llamado nuevo jazz argentino.

El baterista asegura que en su propuesta confluyen la más pura tradición jazzística y el arte del trío de jazz, pero también la música, agrega, puede devenir en algo con una impronta más emparentada con el rock, el pop, la música de cámara y la contemporánea y clásica europea. "Todo esto convive en mi propuesta, en paz y sin conflictos", reflexiona.

"He llegado a un grado de verdadera libertad musical y artística con el trío, y esto es algo que me llena de felicidad", dice también. Luego detalla parte del repertorio: "Hay obras compuestas y arregladas por mí y también música de Sound Garden, tremenda banda de rock de los 90. Además, hay música del repertorio jazzístico y otras que provienen del ámbito de la música contemporánea o de raíz clásica".

¿Boom?Giunta cuenta con una aguda visión de la historia del jazz en Argentina, que va mucho más allá del promocionado y supuesto boom jazzero de comienzo de la década pasada. "El jazz en la Argentina tiene una historia frondosa y prolífica, que ha abarcado casi la totalidad del siglo XX. Inclusive, en los albores de esta historia hubo directores de orquesta del extranjero que vivían aquí en Buenos Aires, y que trajeron todo su background y tradición. Son famosas también las historias de convivencia entre las orquestas de jazz y las orquestas de tango, y por caso, existe un disco de Dizzy Gillespie junto a la orquesta de Osvaldo Fresedo. El jazz también supo convivir con los inicios del rock en este país. Alchourron realizando los arreglos de cuerda para la grabación de «Laura va» de Almendra, en donde participa el trompetista de jazz Gustavo Bergalli".

El músico cuenta que esa fue la música que se oía y se tocaba en su casa de San José, Guaymallén, Mendoza. "Es la música con la que comencé a tocar la batería", recuerda.

La aparición de Giunta en la escena de jazz porteña se da con mayor continuidad a partir de 1988. "Por varias razones, entre ellas políticas y socio-económicas, no había músicos de mi edad prácticamente con los que yo pudiera tocar jazz acústico y conocer a fondo la tradición del lenguaje jazzístico, por lo que mis primeros años como ejecutante permanente de estas músicas, transcurrieron junto a músicos como Horacio Larumbe, el Negro González, Fat's Fernández, y tantos otros músicos legendarios de estas latitudes pero que pertenecían a la generación anterior a la mía".

Según Giunta esta generación estaba inmersa en la música de fusión, del tipo Weather Report, Return to Forever o la Mahavishnu Orchestra. "Además, fue una generación que en su juventud formativa estuvo inmersa en un clima socio-politico de dictadura y represión militar, por lo cual generó también cierto cortocircuito y una distancia en la apreciación musical, que quizás en algunos casos se fue acortando y atenuando con el correr del tiempo", añade.

El baterista resume que tampoco se puede hablar de boom de jazz, "sobre todo si no existe una industria y una real política de Estado que ampare, difunda y promueva el desarrollo y la apertura de estas propuestas. El verdadero boom está en el trabajo que muchos hemos venido haciendo incesantemente por décadas. Creo que no es casualidad que muchos músicos hayan cambiado de rubro o que muchos periodistas, sellos y managers se hayan alejado de todo esto. Quienes han enido continuidad en esta historia, seguramente saben de lo que hablo".

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